Clasicosis

Off Hollywood: 'El hidalgo de los mares'.

- Ya tomaste tu media taza [de agua] al día. Los oficiales y la tripulación igual. Incluso él.

- ¿Hornblower? Ese no es humano...

Ficha: El hidalgo de los mares.

Acaba el mes y con él nuestras entradas dedicadas al cine más veraniego. Esos títulos entretenidos que se devoran sin ganas y que nos llevan a parajes refrescantes, justo lo que a muchos nos pide el cuerpo en esta época. Para cerrar este ciclo hemos escogido el film que lleva encabezando nuestro Facebook y Twitter los últimos 30 días.

"El hidalgo de los mares" (Captain Horatio Hornblower, 1951) está dirigido por un gran director clásico, Raoul Walsh. Walsh dejó títulos eternos en el cine negro, bélico o western y en esta ocasión se adentra en una sólida aventura marina. Basada en una serie de novelas de C. S. Forester, los guionistas Ivan Goff, Ben Roberts y Aenas MacKenzie aúnan tres de las historias del capitán Hornblower y compactándolas en menos de dos horas de metraje.

El capitán Hornblower (Gregory Peck) sirve en la Marina Inglesa en pleno periodo de guerras napoleónicas. Tras muchas dificultades llega a su destino donde tendrá que tomar un barco español y dárselo a un gobernante aliado con aires de grandeza. A partir de aquí el viaje a bordo del "Lydia" estará llena de infortunios y sobresaltos. Entre ellos, Lady Barbara (Virginia Mayo) y su ayuda de cámara tendrán que navegar con ellos hasta las costas británicas con la mala suerte que llevar mujeres a bordo conlleva. Como la gran mayoría de estos tipos de films, las alianzas irán cambiando. Habrá traiciones y enfrentamientos constantemente.

El film combina aventuras con romance, política, tramas en alta mar pero también en tierra. El esquema de la película no acaba cuando se toca tierra, tiene más que ofrecernos y se agradece. Desde el primer minuto vemos la destreza del capitán en alta mar, su altura moral y profesionalidad, sin embargo, llegaremos a ver muchas más facetas de su vida y personalidad. Volvemos a ver a Gregory Peck mar adentro, pero en esta ocasión, no hay ballenas con las que obsesionarse. Aquí estamos ante todo un caballero y galán, ese personaje que dominaba. Tema aparte de lo (impresionantemente) guapo que está, su actuación y porte es perfecta para este tipo de película. El personaje de Virginia Mayo ayuda cambiar la dinámica del film. Estamos en un género donde los personajes femeninos tienden a ser protestonas, acomodadas que no hace más que molestar y dar problemas. Afortunadamente, ella es distinta y comprendemos la conexión entre ambos protagonistas.

Para abaratar costes el barco utilizado en "La Isla del Tesoro" será reutilizado en este film que, a pesar de lo que pueda parecer, es una producción británica. Este maravilloso cañonero hace que cada plano del barco sea una gozada visual. Ya sea amarrado en una bahía o a cañonazos contra otra pieza igual. Guy Green realiza un trabajo de fotografía muy destacable.

Raoul Walsh lleva a cabo un magnífico ejercicio de dirección. Con las dificultades que conlleva una producción con batallas navales, muchos extras, cambios de dinámica en la trama, etc, consigue realizar una película sólida y llena de entretenimiento. Título perfecto para cerrar el verano. El año que viene más.