Clasicosis

Off Hollywood: 'Indiscreta'.

- Debo decirle esto, he estado realmente tentado a romper las reglas. He estado considerándolo toda la noche.

- Evidentemente tu honor es más fuerte que mi belleza.

Ficha: Indiscreta.

Hay películas que se venden solas. Muchas veces están olvidadas en un limbo cinéfilo desconocido pero en cuánto observamos tres nombres o cualidades automáticamente sentimos la necesidad de verlas. Este film es uno de esos. Cary Grant e Ingrid Bergman pasarán a la historia por su magnífica química en “Encadenados” (Notorious, 1946) del maestro Hitchcock. Poco después, Bergman cambió Hollywood por la Italia de Rossellini. Cary Grant se mantuvo fiel a su amiga y cuando Estados Unidos le levantó el castigo de "persona non grata" volvieron a unirse en la pantalla. Podemos considerar a Stanley Donen como el director que acompañó a Grant. hasta su retirada, dándole su último gran film "Charada" (Charade, 1963). Ya sólo por estos pequeños detalles, el visionado de este film está más que justificado.

"Indiscreta" (Indiscreet, 1958) es una producción británica sobre el papel. La historia está basada en la obra de Norman Krasna, también guionista del film, estrenada en Broadway. El reparto y director eran de las estrellas hollywoodienses más destacadas. Sin embargo, cambiaron la localización y situaron la trama en Londres. Ésto le da un aura especial y respalda la nacionalidad del film.

Philip Adams (Cary Grant) es un diplomático que está en Londres para dar una conferencia. Ahí conoce a Anna Kalman (Ingrid Bergman), una respetada actriz. Inmediatamente salta la chispa entre ambos pero Phillip está casado y vive en París. Aquí es cuándo tendrán qué decidir qué es mayor, si estos impedimentos o la atracción y complicidad entre ellos.

Se suele englobar a esta película en ese cajón de sastre que es la comedia romántica. Yo siempre la he visto más como un film romántico a secas, lo cual no es algo negativo. Se balancea en unos momentos hacia el drama y en otros hacia la comedia, siempre manteniendo un tono amable, ligero y elegante.

El guion de Krasna no destaca especialmente pero el trabajo de Donen y sobre todo la gran química entre los protagonistas hace que el film dure un suspiro. Stanley Donen le imprime un buen ritmo, sin ser el frenético de alguno de sus títulos más recordados pero más dinámico que el de otros films de corte similar como "Página en blanco" (The grass is greener, 1960). Pero sin duda los dueños de la función son Cary Grant e Ingrid Bergman. Sin ellos estaríamos ante otro film. Bergman se prodigaba poco por títulos tan livianos y con cierto corte cómicos y siempre me pareció que perdimos la oportunidad de ver otra cara de una de las mejores actrices de su época. Cary Grant puede interpretar a este personaje sin despeinarse. Papeles como éste, conquistador y encantador, eran los que dominaba a la perfección.

Pocas veces hemos tenido la oportunidad de ver un amor entre personas maduras. Sin la electricidad de las screwballs y mucho más reposado y sólido, eso siempre es un aliciente. Que el mayor reclamo sean los actores puede ser una arma de doble filo. En este caso yendo con precaución y ciertas reservas podremos ver más allá. Ver a Donen jugueteando con la censura en la escena de la conversación telefónica. O ver a dos viejos conocidos mirándose cara a cara en un ascensor sin decirse nada. A veces no hace falta pedir más.