Clasicosis

Off-Hollywood: 'El ingenuo salvaje'.

- No hay estrellas en este deporte. En fútbol sí.

- ¿Y qué tenéis?

- Gente como yo.

Ficha: El ingenuo salvaje.

Hace unos meses, cuando mi compañera escribía sobre 'La soledad del corredor de fondo', ya hacía referencia al movimiento cinematográfico al cual pertenecía la cinta, el free cinema ingles. Este movimiento es algo que aquella película y esta que os traigo hoy, 'El ingenuo salvaje' (This Sporting Life, 1963), tienen en común, además de ser dos dramas deportivos.

En el norte de Inglaterra en la década de 1960, Frank Machin (Richard Harris) es malicioso, duro y suficiente ambicioso para convertirse en una estrella inmediata en el equipo de la liga de rugby a cargo de patrón local Weaver.  Machin vive en una habitación alquilada a la señora Hammond (Rachel Roberts), cuyo marido murió en un accidente. La naturaleza impulsiva y enojada  de él no deja que ella lo vea como realmente él desea ser visto.

La cinta está dirigida por un hombre que ya tenía experiencia en el free cinema, me refiero a Lindsay Anderson. Como buen ejemplo de dicho movimiento cinematográfico, la historia se centra en una persona corriente, alguien a quien no se le tendría en cuenta por no destacar demasiado, un simple jugador de rugby entre tantos, pero aún así nos centramos en su vida al completo y lo vemos triunfar en algunos aspectos de su vida y fracasar en otros tantos. Todo ello con una naturalidad y realidad máxima, por ello el free cinema también ha sido comparada con el neorrealismo italiano, pese a que se le conoció con el nombre de la nouvelle vague inglesa.

Sorprendido he quedado con el joven protagonista de la cinta, Richard Harris, a quien, perdónenme, recordaba por ser el primer Albus Dumbledore en la saga mágica que gira alrededor de Harry Potter. Pero lo cierto es que el actor desborda talento dentro de este rudo personaje que pese a su apariencia exterior, quiere hacer las cosas correctamente, respetando a su casera de la cual está enamorado. Ella es interpretada magistralmente también por Rachel Roberts, una mujer que tras la muerte de su marido, no ha sido capaz de levantar cabeza y se cierra a cualquier contacto humano nuevo, por ello siempre está enfrentada contra su inquilino. Ambos actores recibieron su merecimiento siendo nominados para los Oscar en el apartado de mejor actor y actriz. Ella además recibió la nominación también para un Globo de Oro y ganó el BAFTA.

Fantástico drama, quizás de un movimiento no tan conocido como la nouvelle vague o el neorrealismo, pero que merece la pena ser visto y valorado por todos, porque con obras como esta siempre será recordado.