Clasicosis

Off-Hollywood: 'Estoy bien, Jack'.

- ¿Pero no ha dicho usted que era un incompetente? ¿Qué no hacía bien su trabajo?

- No podemos y no vamos a aceptar el hecho, de que la incompetencia justifique un despido. Eso es una represalia.

Ficha: Estoy bien, Jack.

El año pasado para el tercer aniversario del blog, para el cuarto queda bien poco, realizamos un par de artículos con diez películas cada uno que había que reivindicar, una versión con cintas estadounidenses y otra con producciones del resto del mundo. Nuestro criterio para elegir esas películas fue el número de votos que tuviera en la página de Filmaffinity, siempre por debajo de 3000 votos. Así que todavía me sorprendo cuando veo una película que no llega ni al medio centenar de votos, este es el caso de la comedia británica que hoy os traigo, 'Estoy bien, Jack' (I'm alrihgt Jack, 1959).

El ingenuo Stanley Windrush regresa de la guerra, su mente está puesta en una carrera de éxito en los negocios. Para su propia consternación, pronto descubre que tiene que empezar desde abajo y trabajar su camino, y también que tanto la dirección como el sindicato lo utilizan como una herramienta en su lucha por el poder.

Aunque quizás no estemos ante una obra conocida de la comedia británica, la cinta que dirigió John Boulting merece la pena ser vista. El propio director fue uno de los co-autores del guión, siendo este inteligente y con un humor ácido en algunas ocasiones, ya que es capaz de reírse de cualquiera de los bandos, tanto de las grandes empresas que quieren esclavizar, prácticamente, a sus empleados, como de los sindicatos que buscan proteger a estos últimos sea como sea, por muy absurda que sus propuestas sean. Y en medio de todo solo hay una persona que es capaz de sacar de quicio a todo el mundo, pero todo ello sin que él mismo se dé cuenta de que lo está haciendo, ahí radica parte de la gracia de la cinta.

El elegido para interpretar a Stanley Windrush fue Ian Carmichael, quien se mete perfectamente en la piel de un hombre tan despistado que no se da cuenta en qué mundo vive, no tiene maldad alguna, él tan solo quiere trabajar y ser feliz. Pero la auténtica estrella de la cinta es Peter Sellers quien interpreta al presidente del sindicato, un hombre recto que no seguirá sus principios hasta el final, pase lo que pase. Por ese papel el actor se alzó con el Bafta a la mejor interpretación. Además en el film podemos ver nombres como Terry-Thomas o Richard Attenborough, ambos en papeles más pequeños.

Esta cinta bien podría entrar en la lista de películas que realizamos el año pasado, ya que cumple los requisitos, es poco conocida y tiene la calidad suficiente para poder reivindicarla.