Clasicosis

Off-Hollywood: 'Los niños del paraíso'.

- ¿Triste yo? Si soy alegre como unas pascuas.

- Me encanta su risa.

- A mí también. Sin ella, no sé qué sería de mí.

Ficha: Los niños del paraíso.

Hace unos días se celebraba los 70 años desde que 'Los niños del paraíso' (Les enfants du paradis, 1945) se pudiera ver por primera vez en París. Una película que tuvo muchos problemas a la hora de realizarla, y es que en sus años de producción, la ocupación Nazi en Francia estaba en su apogeo, los niveles de censura eran demasiados elevados y muchos de los integrantes del equipo técnico, eran judíos clandestinos o miembros de la resistencia francesa escondidos, así que como muchas otras grandes obras, sacar esta hacía delante no fue cosa fácil.

Ambientada en el mundo teatral parisino de 1840, narra la tormentosa historia de amor entre la actriz Garance y el célebre mimo Baptiste Deburau. Un romance en el que se entrometerán otros personajes, ya que Lacenaire, un poeta, ladrón y asesino según convenga, Frédérick Lemaître, un actor pretencioso, y el riquísimo conde de Monterrey pretenden a Garance; por otra parte, la fiel, cariñosa y desgraciada Nathalie vive enamorada de Baptiste. Aunque las vidas de ambos transcurren por caminos diferentes, los dos parecen destinados a encontrarse en varios puntos de sus vidas.

El director Marcel Carné pudo contar con un gran reparto para realizar la película. En los papeles principales masculinos están Jean-Louis Barrault y Pierre Brasseur. El primero interpreta al famoso mimo, quien se ganó la fama con trabajo y esfuerzo, un hombre decente y con un buen corazón que solo busca la felicidad. El segundo desentona mucho con el primero, también actor pero mucho más seguro de sí mismo y de sus dotes con la palabra para encandilar a cualquiera. En los personajes femeninos podemos ver a Arletty y María Casares. Otros dos personajes que bien podrían ser opuestos, ya que las dos interpretan a dos tipos muy diferentes de mujeres, la primera no busca complacer a nadie, ella es independiente y su seguridad hace que todos la vean diferentes y a la vez atractiva. La segunda es la típica mujer retratada en un mundo machista donde necesita el amor de un hombre para poder ser feliz y ella necesita poder complacer a ese hombre.

El guión de Jacques Prévert cuenta con unos diálogos que contienen un carácter poético que le dan una elegancia elevada a toda la cinta. Además como se ha podido ver en la descripción de los personajes, trata varias dualidades en estos de una forma maravillosa. Pero sobre todo estamos en un film que habla sobre el amor y el teatro. Es más, el título de la cinta como todos mundos habéis podido daros cuenta hace referencia al público más pobre del teatro, aquellos que se situaban en la parte más alta de este, los que pagaban una entrada para alejarse de la monotonía y la dureza de los días, al igual que harían muchos franceses durante la Segunda Guerra Mundial, que para alejarse de toda la situación de su país se cobijarían en cines y teatros. Pero sobre todo, también creo que la cinta es un trozo de historia, muchos de sus personajes están basados en personas reales y todos situados en el Boulevard del crimen, o así se le conocía comúnmente, a la calle donde se encontraban todos los teatros de París y donde se producían una gran cantidad de crímenes, de ahí el nombre.

A pesar de sus tres horas de metraje, no fue una película que se me hiciera pesada, está dividida en dos partes, 'El boulevard del crimen' y 'El hombre de blanco', ambas partes separadas por varios años en la historia. Sin conocerla, para mí ha sido todo un descubrimiento y una gran recomendación para todos aquellos amantes del cine galo.