Clasicosis

Cine Clásico: 'La pelirroja' Historia de un perdedor.

-No tengo nada contra ti, pero es humano querer vengarse.

Ficha: La pelirroja.

Hay actores que se encasillan en un tipo de papel o en un género concreto, o quizás todo el mundo le recuerde por interpretar a ese tipo de personaje. Es lo que creo que le pasó al actor protagonista de 'La pelirroja' (The Strawberry Blonde, 1949), James Cagney, a quien quizás todo el mundo recuerde de gangster, pero eso no significa que solo interpretase a mafiosos, para muestra de ello, su papel en esta comedia.

Biff Grimes (James Cagney) es un chico agradable pero un poco agresivo. Vive con su padre y está estudiando a distancia para ser dentista. Como todos los hombres del barrio está colado por Virginia (Rita Hayworth), la pelirroja. Un buen  día, junto a su socio Hugo (Jack Carson) consigue una cita doble con la pelirroja y su amiga Amy (Olivia de Havilland). Hugo es el listillo del barrio que se la juega a todos para conseguir su provecho, eso es lo que hace con Biff a quien le roba Virginia. Pero el tiempo pone a todos en su lugar y Biff tendrá la ocasión de poder vengarse.

El film dirigido por Raoul Walsh se puede considerar una comedia, pudiendo llegar a ser una comedia romántica, pero que además contiene una pequeña carga dramática. Los hermanos gemelos Julius J. y Phillip G. Epstein, a quien quizás recuerden por escribir el guión de una de las comedias más hilarantes de la historia, 'Arsénico por compasión', adaptaron la obra de teatro de James Hagan.

La cinta es una comedia ligera, que divierte sin más, en la que nos habla de la relación entre hombres y mujeres, ya que tenemos dos tipos de ellas en el film, una recatada y que tiene claro que ella tiene que estar por debajo del hombre y otra fuerte, que no ve porque hay que comportarse de cierta manera tan débil frente a los hombres, es esta la que da los buenos momentos y la diversión en el film. Pero además nos habla de la ambición y el egocentrismo humano, todo ello reflejado en el personaje de Hugo.

Pese a que me ha encantado la interpretación de James Cagney, está muy divertido, se pasa mal viendo a su personaje, ya que queda como un tonto y lo que tiene que sufrir para alcanzar un final feliz. Acompañándolo  tiene a dos grande damas del cine, Olivia de Havilland y Rita Hayworth, y es quizás la primera quien salga mejor favorecida. Ambas son mujeres bellísimas que quedan muy bien en pantalla, y aunque ambas tienen un papel más secundario en el film, pero el personaje de la primera divierte y hace una gran pareja con el actor protagonista.

Un film entretenido y divertido que merece la pena visionar, por lo menos para ver al actor protagonista en otro género, que si no conocías todas sus facetas, seguro que te sorprenderá, aunque en esta ocasión no pierde los aires de tipo duro, pero aún así, muy divertido.