Clasicosis

Cine clásico: 60º aniversario de 'Melodías de Broadway'. That´s entertainment!

 

"He aprendido una cosa en el teatro y es esta: que un hombre tiene que estar a la cabeza y el resto recibe órdenes."

Ficha: Melodías de Broadway.

"Melodías de Broadway" (The Band Wagon, 1953) es la perfecta historia sobre el montaje de un espectáculo. Reunió a toda la gente que sabía como montar un espectáculo, como hacer una película.  Fue una gran éxito en toda América, era la música de la calle, la canciones que se oían en la radio y los tocadiscos. Fue el último de los gloriosos musicales de MGM. Hacia 1952, Arthur Freed y MGM estaban en forma y producían musicales de éxito, incluido su último triunfo "Cantando bajo la lluvia". Freed preparó su próximo musical que estaría basado en las famosas canciones del compositor Arthur Schwartz y el letrista Howard Dietz. Al igual que con  "Cantando bajo la lluvia", Freed contrató a los escritores Betty Comden y Adolph Green para que crearan un guión basado en los éxitos más notables del repertorio de Schwart y Dietz. Encajaron las canciones en la historia con un trasfondo teatral añadiendo sus propias experiencias en un argumento bastante simple: Una estrella de cine en declive vuelve para hacer un espectáculo y todos los problemas derivados de producir ese espectáculo, esa era la estructura básica reflejando todo lo que era Broadway. Incluye además una historia de amor, dificultades y algo de humor aunque claro, lo que destaca sobremanera son los números musicales, que siendo su mayoría aislados de la trama principal (ya que son números que forman parte de la propia función), no resultan inadecuados es más, son de lo mejor de la película.

Mientras Freed nombró director a Vincent Minnelli que aportó su experiencia teatral y su pericia para rodar en color y sacarle el máximo provecho. Freed también hizo el reparto de los papeles principales, comenzando con Fred Astaire y en su primer papel protagonista, Cyd Charisse . Fred estaba preocupado de que Cyd fuera más alta que él y también de bailar con ella y la película refleja la verdadera razón: ella era una bailarina clásica y él un bailarín de claqué. Entre los secundarios estaba Oscar Levant y la estrella de Broadway Nanette Fabray, además del actor británico Jack Buchanan y el bailarín James Mitchell. Una vez concluido el reparto, Freed encargó el diseño de vestuario a Mary Ann Nyberg y la escenografía a Oliver Smith, que ya produjo "Un día en Nueva York" además de posteriores trabajos en " West Side Story" y "My fair lady".

La preproducción incluyó un período de ensayo de 6 semanas. Fred Astaire trabajó intensamente con el coreógrafo Michael Kidd preparándolo todos los números musicales. La película se rodó en 4 meses. Y sí, de esos números musicales hay que hablar, interpretados principalmente por el virtuoso Fred Astaire y esa belleza de infinitas piernas llamada Cyd Charisse. En esta ocasión, más que un número musical, es destacar una canción: "That´s entertainment",que se ha convertido en el himno del espectáculo, del musical y del entretenimiento. Tendría que pararme uno por uno, ya que todos los números musicales son magníficos desde ese inicio donde vemos a Astaire paseando por la estación, llegando a donde están esas máquinas recreativas, pasando por Central Park, donde suena "Dancing in the dark" y vemos a Charysse y Astaire realizar uno de los bailes más míticos que jamás se han realizado. Con "Dancing in the dark" se logra un entendimiento entre los personajes de Cyd Charisse y Fred Astaire, ya que ambos quieren saber si son capaces de bailar y trabajar juntos. Fue un número muy romántico y precioso. Los arreglos para esa canción son la música orquestal más emotiva que haya habido nunca en un musical. Se consiguió orquestar la emoción y no solo la música que los acompaña. Aunque bueno, no todos son bailes estrictamente serios, ya que me reído un montón con "Triplets", donde los protagonistas bailan vestidos de bebés, todo realizado en un plano único. La culminación es ese "The Girl Hunt", un baile al que he bautizado como "Noir Musical", en el cual el corazón casi se me sale del pecho cuando he visto a Cyd Charisse con ese vestido negro y brillante y posteriormente ese rojo, con esas, repito, infinitas y largas piernas. Una auténtica delicia, la verdad es que merece mucho la pena ver ese número musical (bueno y todos).

En fin, es un musical que en ámbito general no es tan conocido como pueden ser "Cantando bajo la lluvia" o "Un americano en París", pero "Melodías de Broadway" es una opción imprescindible para quienes les atraigan Fred Astaire, Charysse y los musicales.