Clasicosis

Cine Clásico: 'Sin sombra de sospecha' Los asesinatos quedan en casa.

- Debes tener cuidado.

-No te preocupes, yo moriré a los 90 años con mis queridos nietos... alrededor de mi cama... si logro encontrarles un abuelo.

Ficha: Sin sombra de sospecha.

Entre películas de aventuras, piratas y travesías oceánicas, todavía tenemos tiempo para seguir disfrutando de todos los géneros que tanto nos gusta. Hoy os traigo una cinta de cine negro que adapta homónimamente una novela de Charlotte Armstrong y que fue dirigida por el gran Michael Curtiz, y aunque no estemos ante una de sus grandes obras, si que no encontramos un film muy entretenido.

Una chica es asesinada, aunque el asesino hace parecer que todo sea un suicidio,  en casa de un criminólogo (Claude Rains) que tiene un programa por radio en los que relata historias sobre asesinatos. Poco después Mathilda (Joan Caufield), que vive con el criminólogo, regresa de un viaje ajetreado y parece no recordar que antes de salir  se casó con Steven (Ted North).

En un principio el film me parecía que iba a tratar sobre averiguar quién es el asesino, se te presentan una serie de personajes, y queda claro que uno de ellos debe ser culpable, pero creo que ese no es el propósito pues se intuye desde el principio quien es y se conoce realmente muy pronto, así que no tengo muy claras cuales fueron las intenciones de Michael Curtiz. Si dejamos esto a un lado, nos encontramos ante una mezcla entre cine negro y thriller, donde la gran importancia de la historia recae en aquellos aspectos que desconocemos de los personajes, ya que parece que a todos les rodea un halo de misterio y todos tienen asuntos ocultos que tratar, siendo esto lo que hace que la historia avance.

El reparto está formado por actores y actrices que, quizás, no tuvieron gran fama, pasando más bien desapercibidos como secundarios, el único que si era una gran figura del Hollywood clásico era Claude Rains, quien se mete en la piel de un criminólogo que relata por radio historias sobre crímenes, así que estamos ante un personaje algo macabro, que disfruta estas historias y saber más sobre ellas. Entre el resto del reparto destacaría a Audrey Totter, quien interpreta a Althea, una mujer llena de odio que al parecer tiene una gran envidia de la protagonista, Mathilda, ya que ella desposee y desea todo lo que esta última tiene.

El film es realmente entretenido y está muy bien llevado técnicamente donde destaca la música de Franz Waxman y la participación en la fotografía del gran Robert Burks, uno de los mejores colaboradores de Alfred Hitchcock. Pero como dije anteriormente no me queda muy claro si el suspense recae en no conocer al asesino o en conocerlo demasiado pronto, en mi opinión, el resultado hubiera mejorado si durante todo el film se mantuviese una postura y no una mezcla de ambas.