Clasicosis

Cine Clásico: 'El prisionero del odio' Sic semper tyrannis.

-El prisionero guardará el orden.

-¿Por qué? ¿Qué más pueden hacerme? ¿Qué más les queda? Pueden colgarme. Pueden colgar a los inocentes y a los culpables.

Ficha: El prisionero del odio.

En la última edición de los premios Oscar, una de las películas con mayor expectativas, debido a su número de nominaciones era Lincoln de Steven Spielberg, pero finalmente no triunfó, como todos sabemos. Pero ya en el Hollywood Clásico, hay directores que le dedicaron metraje al famoso presidente estadounidense. Así, el gran John Ford le dedicó algunas películas a esta figura. En esta, 'El prisionero del odio' (The Prisoner of Shark Island, 1936), lo hace de una forma indirecta, ya que nos enseña parte del revuelo que se formó tras el asesinato de Abraham Lincoln.

Nos situamos en 1865, poco tiempo después del asesinato de Lincoln por John Wilkes Booth (Francis McDonald), quien en la huída del teatro se ha roto una pierna. Así busca asistencia médica y encuentra al Dr. Sam Mudd (Warner Baxter), quien le ayuda sin saber quién es y que ha hecho su paciente. Al día siguiente, el Dr. Mudd, es detenido y acusado de complicidad, y condenado a cadena perpetua en la Prisión Shark Island, donde será maltratado por guardas de dicha prisión.

El trato a la historia y la dirección de John Ford es magnífico, empezando con el presidente aún vivo, nos relata cómo fue su asesinato para a continuación seguir al John Wilkes, el asesino, y volveremos a cambiar de personaje, cuando este último se cruce con el médico que le ayude. A partir de entonces, toda la historia se centra en él, en como su vida se convierte en un infierno, en un tiempo de difícil y caótico para muchos estadounidenses. El odio hacia el asesino y hacia todo lo que este representaba, hace que todo un pueblo se movilice buscando a tantos culpables como puedan encontrar, para condenarlos sin poder ser defendidos, todos ya estaban condenados antes de que los juicios empezasen, cosa que nos deja ver el director en alguna escena.

La mayor parte del film está centrado en el Dr. Mudd, interpretado decentemente por Warner Baxter, quien al igual que tuvo que ocurrir en la realidad, nos muestra a un personaje que no entiende que está ocurriendo a su alrededor, como ha podido llegar a donde está. De entre los otros actores del elenco, quizás pueda destacar a John Carradine, quien interpreta a unos de los empleados de la prisión, y quizás la persona que más se ensaña con el supuesto cómplice de uno de los asesinatos más famosos de la historia.

El film además de ser un gran drama por todo lo que he contado anteriormente, es una cinta muy interesante, para conocer una versión de una parte de la historia estadounidense, una parte de la historia donde se empezaron a conseguir algunos grandes avances pero que seguía siendo un país violento en plena transición de la abolición de la esclavitud.