Clasicosis

Cine Clásico: 'Pasión de los fuertes' creando un mito.

"Cuando se saca un arma es para matar."

Ficha: Pasión de los fuertes.

Continuamos poquito a poco desgranando la filmografía más destacada del maestro (adjetivo indiscutible) John Ford. Y lo hacemos en el género que le dio la inmortalidad. Ford se movió con éxito en otros campos, sin embargo es el western donde consiguió marcar la diferencia y aupar el género a uno de sus puntos más álgidos.

"Pasión de los fuertes" (My darling Clementine, 1946) debe su título original a una famosa canción de scouts que abre y cierra el film, "Oh my darling, Clementine". En castellano no tengo ni idea a qué se debe. En esta ocasión John Ford viaja de nuevo al Oeste para contar uno de los pasajes que forjaron la leyenda de Wyatt Earp. Earp es una figura emblemática del oeste y el tiroteo en el "OK Corral" pasó a ser una de las historias más míticas. En este enlace podéis ver las numerosas ocasiones en las que la figura de Wyatt Earp ha aparecido en el cine.

Wyatt Earp (Henry Fonda) era marshall de Dodge City pero decide convertirse en ganadero junto a sus hermanos. A su paso por Tombstone su hermano pequeño será asesinado y su ganado robado lo que le llevará a querer quedarse como marshall e investigar y vengar la muerte de su hermano. Al establecerse en Tombstone entablará relación con Doc Holliday (Victor Mature) el encargado del juego en el pueblo con un sangriento historial a sus espaldas y la tendencia a echar a gente del pueblo a base de intimidación.

La decisión más polémica de Ford a día de hoy es la de rechazar a James Stewart (una idea de Darryl F. Zanuck) como Doc Holliday por pensar que no sería capaz de hacer un buen trabajo y darle la oportunidad a Victor Mature. Mature era uno de los actores más limitados de su época, esas manos de oso que tiene suele impedirme prestar atención a cualquier rasgo de su actuación. Sin embargo, en esta película su interpretación se adapta bien al tipo de personaje al que debe dar vida. Dada la estrecha relación que Fonda y Stewart tenían, siempre nos quedaremos con la duda de cómo habría sido este film con ambos en pantalla.

Henry Fonda podría ser la justicia disfraza de hombre de a pie. Ya lo demostró en títulos (más bien obras maestras) como "12 hombres sin piedad" o "Incidente en Ox-Bow". Tenía la magnífica habilidad de interpretar a un hombre sencillo y a su vez dotarle de valores y actitudes convirtiéndolo en alguien admirable. En este film vuelve a caminar sobre este filo. Grandeza y sencillez en una misma persona. Completando el reparto están Linda Darnell, actriz discreta en uno de sus papeles más destacados, Walter Brennan, de los mejores secundarios y de los más premiados, y habituales del cine de Ford como Ward Bond.

Ford vuelve a Monument Valley, el lugar donde rodó la mayoría de sus westerns a pesar de no ser donde históricamente los hechos tuvieron lugar. Esta decisión no afecta en absoluto al desarrollo del film. En todo caso nos hace ser más conscientes de que estamos ante un film de este director, en caso de que alguien sea capaz de olvidarlo. Posiblemente estemos ante una de las reproducciones del enfrentamiento en el "OK Corral" más fidedignas ya que, según Ford, el propio Earp se la contó cuando se conocieron. La técnica de Ford vuelve a ser exquisita. Siempre tirando de magníficos encuadres y juegos de sombras. Planos y decorados llenos de información y detalles que enriquecen al espectador sin darse ni cuenta y donde estaba todo medido.

Cada western de John Ford expande los límites del género. De la típica espiral de violencia que culmina en un gran enfrentamiento final a títulos como "La diligencia" con toque de road movie, "Centauros del desierto" una búsqueda a través del oeste, o "El hombre que mató a Liberty Valance" donde utiliza el western para analizar el progreso. Aquí el western se une a una clase de historia de Estados Unidos. En el universo de Ford cabe de todo, pero principalmente personajes. Aquí no hay sólo una trama, hay muchas, unas más extensas y otras más escuetas. Otras duran sólo una frase: "¿Has estado alguna vez enamorado?" "No, sólo he sido camarero". Película imprescindible para los amantes del director, del western y del cine en general.