Clasicosis

Cine Clásico: 'El último hurra' Política norteamericana.

-Un lamento más a mi edad, no hace mucha diferencia.

Ficha: El último hurra.

Esta película se me quedó en el tintero el mes pasado cuando repasamos parte de la filmografía de John Ford, todo ello porque al final de mes era el cuarenta aniversario del fallecimiento del gran director norteamericano. Y debido a este evento, Bel Kendal escribió  un magnífico artículo dedicado a dicho director que no deberíais perderos, para poder leerlo tan solo tenéis que hacer clic aquí.

Un viejo político (Spencer Tracy) intenta ser reelegido por última vez en el cambiante mundo de la década de 1950 cuando la televisión empezó a jugar un papel más importante en la política. El film está basado en la novela de Edwind O'Connor¸ que a la vez está basada en las andanzas de Michael Curley, quien fuese alcalde de la ciudad de Boston.

El director del parche en el ojo nos mete dentro de un mundo donde parece que no existe el honor, simplemente lo único que importa es aplastar al rival sea cual sea el precio que haya que pagar. Así nos muestra los dos bandos, el aspirante a la alcaldía, quien coloca a un pelele que es manejado por las personas poderosas del partido, y el partido del actual y viejo alcalde, que además de mostrarse como un corrupto se muestra despiadado contra el inexperto aspirante. Así que, aunque el film sea de la década de los sesenta, sigue mostrando cosas muy características de la actualidad, como el alcance de las personas con poder y adineradas, llegando así a la corrupción, y en la actualidad ¿a quién le asustaría enterarse de la corrupción de un político? si parece ser la orden del día.

El film, al igual que la ciudad que aparece en la película está comandada por Spencer Tracy, quien vuelve a mostrarnos el gran actor que fue, con una actuación con mucha fuerza. Pese a que su personaje no es del todo limpio, por momentos es capaz de simpatizar con la audiencia y eso es algo difícil, pero el actor tiene talento para lograrlo. En un segundo plano podemos ver a buenos secundarios como Jeffrey Hunter o Basil Rathbone, quien sobre todo el segundo en sus leves apariciones muestra que era otro grande el cine, a la altura del actor protagonista.

Estamos ante un gran drama sobre el sistema de elecciones estadounidense que, como dije antes, todavía en la actualidad se deja ver muy bien, así que todos a disfrutar una vez más de una película de unos de los grandes maestros de la historia del cine, como lo fue John Ford.