Clasicosis

Cine Clásico: 'América, América' La tierra de las oportunidades.

-¿Tú? ¿Vas a ir a América?

-Con la ayuda de Jesús.

-¿A pie?

-Como sea.

Ficha: América, América.

Dentro de la filmografía de algunos directores, hay películas que estos consideran especiales por su significado para su persona. 'América, América' (America, America, 1963), es uno de esas cintas especiales para su director, Elia Kazan, quien desde el primer minuto de metraje se deja ver, ya que el podemos escuchar la voz del director situándonos en la historia. Ya más tarde, una vez realizado el film, el director declaró que esta era su cinta favorita entre todas las que hizo.

Stavros (Stathis Giallelis) es un joven griego, cuyo mayor sueño es viajar hacia América, donde buscar suerte y hacer vida allí. Por lo pronto consigue viajar hasta Constantinopla, donde sale el transatlántico hacia Estados Unidos, pero el billete cuesta 110 libras turcas, toda un fortuna para alguien de su posición.

Como dije antes, fue un film muy especial para Elia Kazan, ya que el director es turco de nacimiento con orígenes griegos, así que en cierta manera muestra sus raíces, ya que el también tuvo que emigrar a América, por ello quizás se sienta identificado con el joven Stavros. Donde además el director muestra parte de la historia de su país, ya que está basada a finales del siglo XIX, mientras ocurría una fuerte presión por parte de los turcos al pueblo armenio.

El film en sus casi tres horas de metraje es un gran drama con algunos momentos muy intensos. Se centra de cerca en la historia de Stavros, quien aparece en casi todas las escenas de la cinta. Desde el principio el protagonista tiene claro cuál es su objetivo y su sueño, y durante todo el tiempo sigue el dicho de, " quien algo quiere, algo le cuesta", porque Stavros deberá pasar por algunas muchas situaciones que lo pondrán a prueba de abandonar, ya que podemos decir que él es un chico de pueblo que llega a una gran ciudad, que le podrá servir como trampolín, pero la vida del pueblo a la ciudad cambia bastante y él es un novato y demasiado humilde.

Dentro de la filmografía de Elia Kazan, quizás esta obra no haya destacado mucho entre sus grandes títulos, pero no debería ser así, ya que no solo es esa película especial del director, sino que es un film muy bien escrito, por el propio director y con una historia atractiva que te atrapa desde el principio, andando junto a Stavros y los grandes personajes que se le cruzan en el camino, y todo ello con un final que, bajo mi opinión, me resultó algo incierto.