Clasicosis

Cine Clásico: 'Amor prohibido', lealtad o relación tóxica.

- ¿Recuerdas cuando jugamos a la ruleta? Perdimos todo al día siguiente. Y tomamos champán, y tú hiciste un brindis: "Por la mejor perdedora del mundo".

Ficha: Amor prohibido.

Hay una serie de valores que van fuertemente atados a la carrera y filmografía de Frank Capra. Humanismo, bondad o espíritu de comunidad serían unos ejemplos. Sin embargo, en sus primeros títulos encontramos historias con más corte dramático y romántico. Una de sus primeras actrices recurrentes fue Barbara Stanwyck . De forma completamente involuntaria parece que estamos repasando sus colaboraciones en orden inverso: "Juan Nadie" en 1941 y "La amargura del General Yen" en 1933. Hoy damos otro pequeño salto y nos centramos en "Amor prohibido" (Forbidden) realizada en 1932.

La tercera colaboración entre director y actriz nos trae un romance atípico para la época. Tan atípico que cuando Columbia intentó reestrenarla en 1935 el Código Hayes lo prohibió. Jo Swerling, quien tiene en su haber guiones de la talla de "Naufragos" "Que el cielo la juzgue" elaboró el guion basándose en una historia del propio Frank Capra.

Lulu Smith (Barbara Stanwyck) es una bibliotecaria aburrida de su vida que decide cambiar su vida yéndose a un crucero. Allí conocerá a Bob Grover (Adolphe Menjou) quien, estando bastante borracho, confunde su camarote 66 con el 99 de ella. En este paraíso comenzará una historia de amor que seguirá en la Gran Manzana. Hasta que un día Bob confiesa una mentira que estaba guardando para no arruinar la relación. Por otro lado tenemos a Holland ( Ralph Bellamy), compañero de trabajo de Lulu, quien constantemente le estará pidiendo matrimonio. El film nos llevará hasta varias décadas después, viendo lo que este momento ha supuesto para los tres personajes.

El hecho de que la cinta quiera contar tanto en algo menos de hora y media exige un guion muy condensado. Su principal punto negativo es que las elipsis temporales pueden ser algo confusas. La gran baza es que se trata de una película que será distinta para cada espectador. Variará en función de su idea de romanticismo, de amor, de su pragmatismo a la hora de entender la vida, o simplemente dependerá del momento emocional en que se encuentre. De hecho, me atrevería a asegurar que cada vez que una misma persona la vea podrá sentir y entender la película de una forma diferente. Es complicado utlizar frases lapidarias que definan este título.

Personalmente me he encontrado bastante confusa durante su visionado. Por momentos me parecía admirable y tierno cómo había encaminado Lulu su vida. En otras escenas me parecía que estaba tirando su vida por la borda y dando demasiado para lo poco que recibía. Me ocurrió lo mismo viendo a Stanwyck en "Mi reputación" o "Una gran señora", donde realmente me planteaba si estábamos ante una gran mujer o ante una persona que había echado a perder su vida por otro. Este dilema me acompañó durante todo el metraje sin poderme situar en un lado u otro. Por esto quizás la película nos deje un buen recuerdo. Se pasa de justificarla a culparla en un abrir y cerrar de ojos.

Capra se arriesga, no ya tanto en su dirección, sino contando una historia que podría incomodar al público de la época pero tiene un as en la manda llamado Barbara Stanwyck. Ella consigue dar vida a un personaje que necesita ser muy sutil para ser creíble, de lo contrario podría parecer una víctima o alguien que se ha buscado su propio destino y con quien no empatizaríamos. Adolphe Menjou me pareció una apuesta arriesga ya que nunca le había visto en un papel de estas características. También consigue mantenerse en un continuo equilibrio entre el egoísmo de anteponer su vida y la sinceridad y buenas intenciones que su personaje parece tener.

A pesar de ser un film tremendamente olvidado por la historia, si consigue hacerme reflexionar y masticar un conflicto doy por más que justificado su visionado. Si consigue tenerme continuamente en un dilema donde no sé si la protagonista está haciendo bien, haciendo mal, siendo leal porque merece la pena o está en una relación tóxica que no le va a aportar nada termino el film con una sensación de satisfacción que quizás no esperaba cuando empecé. Cuando un film se queda en tu cabeza y te hace pensar aunque simplemente sea media hora, en mi humilde opinión, ha merecido la pena.