Clasicosis

Cine clásico: “Fantasía”, el poder narrador de la música.

-Mr. Stokowski, Mr. Stokowski. Congratulations, Mr. Stokowski!

-Congratulations to you, Mickey.

Ficha: Fantasía

Como me ha dado un poco de envidia Mr. Kaplan al haber sido el primero en comentar cine bélico, voy a desquitarme siendo el primero en comentar otro género: el cine de animación.

A veces parece que este género está destinado a los pequeños de cada casa. Pero al fin y al cabo es cine, y en muchas ocasiones, cine de mucha calidad. De hecho, en una de las últimas ediciones de los Oscar, se ha nominado en la categoría de mejor película a la magistral Up, hecho que es de absoluta justicia en mi opinión.

Voy a reseñar aquí otra cinta que, aunque de características muy distintas, me parece igualmente maravillosa: se trata de Fantasia, un filme en donde no hay una historia extendida, sino que trata pequeñas historias sin diálogo. Pero lo importante es que cada historia quiere explicar de alguna forma una obra musical, una obra de la mal llamada música “clásica” (la música clásica es la que se hizo en el Clasicismo, y aquí había obras casi contemporáneas; pero creo que con el término todos nos entendemos). Este es el objetivo que una voz en off nos desvela al comienzo de la cinta.

Las obras musicales utilizadas son:

Toccata y fuga en re menor de Johann Sebastian Bach.

Este es quizá el fragmento más asombroso de todos, ya que no hay una historia como tal, sino que es una sucesión onírica de formas y colores, que a veces se convierten en formas conocidas, como instrumentos musicales, pero que me parece de una modernidad tremenda para el año que tratamos, 1940.

Suite de El cascanueces de Piotr Illitch Tchaikovsky.

Esta suite del ballet sugirió a los guionistas una serie de danzas que protagonizan desde unas flores o champiñones hasta unos peces o unas pequeñas hadas.

El aprendiz de brujo de Paul Dukas.

Es el fragmento más famoso de la película, y uno de los dos únicos que cuenta en imágenes la misma historia que describe la música: el aprendiz de un brujo que, fuera del control de su maestro, intenta hechizar unas escobas para no tener que trabajar, y monta un enorme desastre. Este fragmento se remasterizó y se utilizó de nuevo en la segunda parte Fantasía 2000. También se parodia en la reciente El aprendiz de brujo protagonizada por Nicholas Cage.

La consagración de la primavera de Igor Stravinsky.

El único compositor vivo en el momento del estreno de Fantasía era Igor Stravinsky. Éste ofreció a Disney la posibilidad de componer una música para la película, pero se rechazó su oferta para utilizar su obra más emblemática. Stravisnky al final no gustó del uso que se hizo de su música.

Se narra la formación de la Tierra y el fin de los dinosaurios.

Sexta sinfonía de Ludwig van Beethoven.

Nos muestra unos centauros y sus costumbres a lo largo de un día y una noche, además de su relación con otros animales y dioses mitológicos.

Danza de las horas de Amilcare Ponchielli.

Es un verdadero fragmento de ballet, donde las gráciles bailarinas son avestruces e hipopótamas, y los apuestos bailarines son cocodrilos.

Una noche en el monte pelado/Ave María de Modest Mussorgsky/Franz Schubert.

Aquí se mezclan dos obras para describir un tremendo aquelarre y la desaparición del demonio, las brujas y demás espíritus malignos por la presencia benéfica del amanecer.

Como nexo, la presencia de la Orquesta de Philadelphia y de Leopold Stokowski, uno de los más famosos directores de orquesta de la época, y sobre todo de los más mediáticos con un sonado romance con Greta Garbo, de los que únicamente se ven las sombras.

Al margen de todas las historias mencionadas arriba, la película es un prodigio en cuanto a la técnica de animación. Además, y como ya he comentado, me parece muy moderna, no sólo por la propia forma, sino sobre todo por el fragmento casi surrealista de la Toccata y Fuga que ya he mencionado. Además, cada fragmento utiliza un tono distinto que da gran variedad. Las cortas danzas en el cascanueces (inolvidable el pequeño champiñón de la danza china), el estilo narrativo clásico en el aprendiz de brujo, los sentimientos de paz, alegría o amor en la sexta de Beethoven (me sorprendió que en el 1940 se mostrara el pecho desnudo de las centauras), la gracilidad de los animales en la danza de las horas (es increíble lo etérea que parece la hipopótama cuando el cocodrilo empieza a girarla), o la monumentalidad y el terror en el fragmento del monte pelado (el Ave Maria a mí, particularmente, nunca me ha convencido como final de la película, pero es que después del aquelarre, se queda un poco flojo).

En todo caso, las más de dos horas de la cinta se ven en un momento, lo que, en un filme de estas características, con sus pequeños episodios independientes, y, sobre todo, sin diálogo, es ya símbolo de calidad. A mí, Fantasia me parece, más que una gran película de dibujos animados, una gran película, sin calificativos.