Clasicosis

Cine Clásico: 'Mi nombre es Julia Ross' o quizás no.

- No soy Marian y lo sabes.

Ficha: Mi nombre es Julia Ross.

Creo que estamos de acuerdo en que el cine es entretenimiento. Partiendo de esta afirmación, obviamente hay distintos niveles. Uno de los estratos más bajos durante el clásico es al que pertenece nuestro film de hoy. Existían un tipo de películas que podemos considerar "de relleno". Se realizaban con un presupuesto mínimo, lo que afecta tanto a nivel técnico como artístico. Su fin último era completar sesiones dobles o rellenar sesiones continuas. Es decir, era ese cine al que nadie le prestaba atención.

Sin embargo, siempre se pueden rescatar títulos interesantes. "Mi nombre es Julia Ross" (My name is Julia Ross, 1945) aprovecha muy bien sus recursos ya que reduce su duración a unos 60 minutos. Está dirigida por Joseph H. Lewis, cuyo título más recordado es "Agente especial" y contó con actrices como la actriz emergente Nina Foch y Mae Whitty quien ya en 1918 había sido nombrada Dama del Imperio Británico.

Julia Ross (Nina Foch) acaba de mudarse a Londres y al no encontrar trabajo empieza a tener deudas. Un día encuentra un anuncio de un trabajo como secretaria de Mrs. Hughes (Mae Whitty) y su hijo Ralph (George Macready). Al aceptar el empleo deberá mudarse a a residencia de esta familia y será ahí donde sus problemas comiencen.

Bebe de "Luz que agoniza" (Gaslight, 1944) o "Rebeca" (Rebecca, 1940). Ciertas escenas nos recuerdan irremediablemente a "Encadenados" (Notorious, 1946) aunque esta película sea posterior. Estos tres títulos son obras maestras, el que nos ocupa no. A pesar de ello con esta comparación lo único que busco es enmarcar el tipo de intriga a la que nos acercamos. Mucho más psicológica que de acción.

Joseph H. Lewis, sin tener un sello propio, tenía unas muy buenas maneras cinematográficas. Consigue una buena tensión y ritmo. No da muchos minutos hasta entrar de lleno en la acción por eso su duración de mediometraje es tan acertada. De lo contrario estaríamos en un constante bucle narrativo hasta llegar a los minutos finales.

No suele ser habitual reconocer el trabajo actoral en un film de estas características. En esta ocasión, Dame Mae Whitty, quien había sido nominada al Oscar por "La señora Miniver" (Mrs. Miniver, 1942) da buena cuenta de sus tablas. Su personaje requiere un doble perfil y ella maneja las dos caras de esta mujer de manera muy sólida. Nina Foch acabaría siendo secundaria en grandes títulos como "Espartaco" (Spartacus, 1960) o "Un americano en París" (An American in Paris, 1951), pero aquí aguanta bien el papel protagónico.

Encontrar un cine tan modesto en esos años que haya envejecido bien es complicado. A veces se puede obrar ese pequeño milagro y hay que destacarlo. No vamos a tildar el film de genialidad y maravilla del séptimo arte, pero sí reconocer que lo que a priori podía parecer una cinta con poco que aportar consigue mantener el tipo. No se mete en complicados guiones o estructuras, va a lo seguro y sale bien de ello. Más que suficiente.

 

 

P.D.: Os dejo el film en versión original sin subtítulos.