Clasicosis

Cine Clásico: 'Ángel' de incógnito.

- Eres un ángel. Ángel, así voy a llamarte.

Ficha: Ángel.

Continuamos con el ciclo dedicado a  Ernst Lubitsch. El genio alemán está fuertemente atado a la comedia, pocas veces cambió de género. Su título más reconocido dentro del drama es la fantástica "Remordimiento" (Broken Lullaby, 1932), pero no fue la única. "Ángel" (Angel, 1937) es otra de esas excepciones.

Una de las anécdotas por las que Lubitsch siempre será recordado es por hacer reír a carcajadas a Greta Garbo en pantalla. En esta ocasión el mérito no es menor, consigue presentarnos a la gélida y estoica Marlene Dietrich como una cálida y hasta algo vulnerable mujer.

Tony Halton (Melvyn Douglas) conoce a una misteriosa mujer en París a la que, dado su secretismo, llamará Ángel (Marlene Dietrich). Él se enamorará pero ella parece estar en una difícil situación que no le permite bajar la guardia.

Que no estemos ante una comedia no implica que el toque típico del director desaparezca. Un triángulo amoroso y una relación romántica le dan pie a jugar a sugerir como tanto le gustaba. Lubitsch se vuelve a rodear de actores con lo que ya había trabajado como  Herbert Marshall y Edward Everett Horton, y conoció a Melvyn Douglas a quien le daría el trabajo más recordado de su carrera en "Ninotchka" (id, 1939). Herbert Marshall está más frío de a lo que su carrera nos tiene acostumbrados. Ésta es la única vez que la actriz Marlene Dietrich se unió al realizador y le brindó una buena actuación. En un primer momento su personaje se muestra más relajado para después mostrarse más constreñida y oprimida. De nuevo fue unida a Herbert Marshall, quien fue un testigo en primera fila de la creación del mito.

Este drama romántico se mantiene en su primer tramo donde ambos protagonistas se conocen. A partir del primer giro el film se frena el interés y se hace relativamente previsible. Pero afortunadamente es Lubitsch quien está tras la cámara y consigue darle una elegancia que hace mucho más atractiva la película. Samson Raphaelson escribió magníficos films del realizador alemán, sin embargo, este guion no consigue destacar. Posiblemente yo tenga algo de culpa, ya que me cuesta creer en enamoramientos tan rápidos pero profundos de galanes como Douglas.

El hecho de tener a Dietrich en pantalla debería ser suficiente para ganar espectadores. Siendo justos, la presencia de la actriz germana es un imán. La película es perfecta para quien quiera conocer la versión seria y menos conocida de Lubitsch. Un film dinámico y con el metraje perfecto para no decaer y hacerse pesado.