Clasicosis

Cine Clásico: 'Murmullos en la ciudad' No importa el qué dirán.

-Es un hombre pequeño. No es que sea bajito. Es pequeño de mente y de corazón. Intentó denigrar a un hombre a quien no le llega ni a la altura de los zapatos... aunque se pusiera de puntillas en la montaña más alta del mundo.

Ficha: Murmullos de la ciudad.

Este mes de diciembre será muy divertido aquí en Clasicosis, ya que haremos un ciclo a uno de mis actores favoritos, uno de esos hombres que siempre convencían en lo que hacían, pero sobre todo un hombre que destacaba por su descaro frente a la cámara en el género cómico, como ya sabréis todos, me refiero a Cary Grant, un actor muy querido en este blog y me imagino que por todos los amantes del cine clásico.

Aunque quizás podríamos haber empezado con una cinta más grande, 'Murmullos en la ciudad' (People Will Talk, 1951) me parecía ideal porque el actor se une al grandísimo Joseph L. Makiewicz para realizar el film. Uniendo a semejante pareja se podría esperar un resultado mejor, lo cierto es que podemos decir que estamos ante una comedia algo irregular.

Exitoso y muy querido, el Dr. Noah Praetorius (Cary Grant) se convierte en la víctima de una caza de brujas por parte de profesor Elwell (Hume Cronyn), que cuestiona que su compañero se médico realmente y también cuestiona su relación con el misterioso y omnipresente señor Shunderson (Finlay Currie). La cosa se complicará aún más cuando en la vida del Dr. Praetorius aparece la hermosa Deborah Higgins (Jeanne Crain), los cuales se enamorarán, pese a saber que ella está embarazada de otro hombre.

Además de la dirección, fue el mismo Joseph L. Mankiewicz quien elaboró el guión adaptando la obra teatral de Curt Goetz. Pese a que consigue unos diálogos ingeniosos y muy dinámicos, el film es bastante desigual, la principal razón de esto es la historia, que no avanza correctamente, va dando saltos. Esto no hunde del todo al film, porque aún así sigue divirtiendo, principalmente por su actor principal, por algunas escenas geniales que el director logra elaborar y por la intriga de saber quién es Mr. Shunderson, del que más bien conocemos poco a lo largo del metraje.

Como ya he dicho, Cary Grant es el amo y señor del film, su carisma interpretando al Dr. Praetorius es indudable. El problema es que hace que todos los actores que le acompañan parezcan que no estén a la altura. Pero las conversaciones que mantienen con Jeanne Crain y con el profesor chiflado de física, interpretado hilarantemente por Walter Slezak, son dignas de ver y escuchar.

Este es el primer film de muchos que vamos a ver en Clasicosis durante este último mes del año. Y pese a que en general no creo que se pueda considerar como una gran cinta, si podemos ver relucir al actor protagonista de este ciclo.