Clasicosis

Cine Clásico: 'La última bala' Asalto al ferrocarril.

-¿Por qué tienes que robar?

-Porque me gusta robar. Me gusta ver lo que hace la gente cuando les quito sus pertenencias.

Ficha: La última bala.

El encargado en un primer momento para sentarse en la silla de director para 'La última bala' (Night Passage, 1957) iba a ser Anthony Mann, director con el que el actor principal, James Stewart, ya había trabajado en algunas cintas importantes de la filmografía de ambos. Pero tanto director como actor tuvieron problemas entre sí, por lo que rompieron su relación, siendo el primero quien abandonó el rodaje. Siempre he leído sobre esto, pero nunca he sabido que pasó entre ellos, así que empiezo contando esto por si alguien me puede contar la historia completa, con las razones de tal pelea.

Centrándonos en film, cuenta la historia de Grant McLaine (James Stewart), una antiguo empleado del ferrocarril que ahora se gana la vida tocando su acordeón. Pero su antigua jefe vuelve a contactar con él, puesto que sus trabajadores llevan meses sin cobrar, debido a que el tren que porta la paga, es siempre atracado por la banda de Whitey (Dan Duryea) y The Utica Kid (Audie Murphy). Así que encargan a Grant, que intente poner solución al problema.

El relevo en la dirección lo cogió James Neilson, para mí todo un desconocido. Es curioso que de un director con renombre se pasara a alguien no tan conocido, pero lo cierto es que tampoco es de extrañar, ya que aunque estamos ante un western decente, no ofrece ninguna visión deslumbrante. La historia es simple y predecible, siendo su protagonista y la fotografía de la película lo que destaque más en este proyecto. Lo único interesante, bajo mi punto de vista, dentro de la historia, es la concepción de la familia que hay, ya que nos encontraremos ante una lucha de hermanos antes de que nos demos cuenta, y a veces es duro ante poner el trabajo ante la familia o viceversa.

Claro está que el auténtico amo y señor de la cinta es James Stewart, ninguno de sus compañeros o compañeras de reparto le llegan a la suela del zapato. El actor protagonista vuelve a encarnar a un hombre decente y bueno, con el que el público se puede ver reflejado, ya que parece que siempre toma las decisiones correctas.  Dan Duryea es por nombre quien más se acerque al protagonista, interpretando este al antagonista de la historia, un atracador ambicioso que siempre quiere más y más, por mucho que tenga.

 

La película no ofrece mucho, tiene una escena final de tiroteo que tiene buenos momentos, pero que acaba todo demasiado precipitado. Por un momento creí que estaba escuchando al actor protagonista tocar el acordeón, pero luego leí que esas escenas fueron regrabadas con un profesional, pese a que él si sabía tocar.