Clasicosis

Cine Clásico: 'Arsénico por compasión' Cuidado con las hermanas Brewster.

-La locura corre por toda mi familia, galopa casi.

Ficha: Arsénico por compasión.

 

 

Ya va tocando fin nuestro ciclo sobre Cary Grant, en el que hemos repasado algunas de sus películas menores o menos conocidas, debido a que de las grandes, que todo el mundo recuerda, ya estaban comentadas casi todas en el blog. Pero faltaba esta, 'Arsénico por compasión' (Arsenic and Old Lace, 1944), una de mis comedias favoritas de todos los tiempos, con la cual todavía suelto carcajadas cada vez que la veo.

Mortimer Brewster (Cary Grant) es un periodista y escritor conocido por sus diatribas contra el matrimonio. Pero ahora es él quien intenta casarse en secreto en el ayuntamiento con la hermosa Elaine (Priscilla Lane). Tras hacerlo decide ir a contarle a sus dos tías solteras (Josephine Hull y Jean Adair) la sorprendente noticia. Al tratar de hacerlo, se entera de la terrible manía de sus tías, matan a ancianos solitarios y los entierran en el sótano. Cuando parece que la cosa no puede empeorar, lo hace.

Frank Capra fue quien se sentó en la silla de director para adaptar una obra teatral de Joseph Kesselring. Se nota desde el primer momento que la historia proviene del teatro, debido a los pocos escenarios que se pueden distinguir en la cinta, además de las grande escenas de diálogos. Todo ello está llevado de una manera brillante, con las continuas idas y venidas de los personajes de la historia, todo pasando a una velocidad de vértigo. Todavía no te acabas de recuperar del golpe de risa de una situación que ya hay otra disparatada escena en pantalla. Así, en un suspiro, pasa la película frente a ti. Una de las comedias negras más brillantes que jamás se hayan podido ver, con grandes personaje, todos ellos bien definidos y algunos exagerados y, por supuesto, con grandísimos diálogos. Nunca es fácil burlarse de la muerte o el asesinato, pero en esta ocasión se consigue.

No me puedo creer que al propio Cary Grant no le guste su interpretación en el film. Yo no recuerdo exactamente si fue la primera película que vi de él, hace ya algunos años atrás, pero posiblemente sea de las primera, y desde entonces me quedé maravillado con él. Siempre tuvo un don nato para interpretar esta clase de comedias, y en esta ocasión está tan divertido como en cualquier otro film. La cinta está llena de tremendo secundarios, las adorables tías de las cuales ya habló mi compañera Bel Kendall hace un tiempo, además aparecen otros grandes como Edward Everett Horton o Peter Lorre. También Raymond Massey, quien está caracterizado para parecer Boris Karloff, y ya os digo si lo consigue, o John Alexander quien interpreta a otro pariente de la excéntrica familia Brewster, quien cree ser el presidente Roosevelt.

Desde que vi está película, se convirtió instantáneamente en una de mis comedias favoritas. Es una de esas cintas que siempre recomiendo si alguien me pregunta que comedia clásica ver, ya que pase el tiempo que pase, el humor que aparece en ella no envejece y sigue teniendo el mismo resultado, risas aseguradas.