Clasicosis

Cine Clásico: 'El pan nuestro de cada día' Amor entre espigas de trigo.

¿Recuerdas lo felices que éramos cuando llegamos por primera vez por esta carretera?

Ficha: El pan nuestro de cada día.

 

 

Hoy os traigo una de las últimas obras de uno de esos genios del cine en sus inicios, F.W. Murnau, aunque este film fue de vital importancia para que el director quisiera romper su relación con el estudio con el que tenía contrato. Aunque el film esté producido en 1930, se trata de un film mudo, pero el estudio además quiso realizar una versión sonorizada, cosa que hizo pese a la fuerte oposición del realizador.

En 'El pan nuestro de cada día' (City Girl, 1930) vemos como Lem va a Chicago para vender el trigo que su familia ha cultivado en su granja en Minnesota. Allí conoce a la camarera Kate. Se enamoran y se casan antes de regresar a la granja. Kate es aceptada por la madre y la hermana pequeña de Lem, pero es rechazada por su padre, quien cree que se casó por el dinero.

Por aquellos años, el veterano director F.W Murnau realizó el film de la forma en la que él sabía, es decir, sin diálogos sonoros. Así era como él sabía contar una historia y así es como está película alcanza su máximo esplendor. De principio a fin, en esta cinta se puede observar el cuidado que el director tenía de cada toma. Su uso de la luz en algunas escenas hace ver el gran maestro que fue, dotando al film de algunas secuencias de una gran belleza visual.

La cinta nos muestra una historia de amor de esas que desde entonces ya se han visto mil veces en el cine, donde un hombre y una mujer se enamoran a primera vista. Al igual que le pasa al padre de Lem, el que el chico sea un hombre de campo y ella de ciudad puede llevar a pensar que ella busca algo más que amor. Pero también está el lado romántico que puede llevar a pensar que tan solo es un chica que no ha tenido suerte en su vida y busca escaparse de todo lo que no le ha funcionado hasta ahora. Además, está la relación del joven con su familia, sobre todo con su estricto padre que hará lo imposible para demostrar que la recién llegada a la familia no es trigo limpio, cosa que afectará a la relación, ya que Lem parece que se tendrá que situar en algún momento de lado de quien está, su mujer o su familia.

Sin tener, aparentemente, una historia demasiado atractiva, la ejecución del realizador de origen alemán es una auténtica maravilla, que hace que estés enganchado a la película desde principio hasta el final. Una auténtica recomendación, el penúltimo gran clásico que Murnau dejó antes de fallecer.