Clasicosis

Cine Clásico: 'El palacio de los espíritus' En un pueblo maldito.

-¡No olvide, doctor que el hombre que murió hace más de 100 años hizo esto! Y ahora ha regresado.

Ficha: El palacio de los espíritus.

Mucho tiempo hacía que no escribía sobre una película del estilo de 'El palacio de los espíritus' (The Haunted Palace, 1963), esa clase de cintas que, seguro estoy de ello, hacía que el público, joven en su mayoría, se desplazara a las salas de cine para divertirse y pasar algo de miedo. Pero el cine de terror ha evolucionado tanto desde entonces, que en la actualidad estas películas no surgen el mismo efecto, pero aún así son divertidas.

Basado libremente en la novela de H.P. Lovecraft 'El caso de Charles Dexter Ward', esta película nos cuenta como un brujo maldice a un grupo de aldeanos justo antes de ser quemado en la hoguera. Generaciones después, un descendiente del brujo vuelve al pueblo para conocer el palacio que ha heredado de sus ancestros.

Pese a que el título hace referencia a un poema de Edgar Alla Poe, debido a que la productora estaba realizando una serie con historias de ese director, la historia está basada en la novela de H.P. Lovecraft, siendo Roger Corman el encargado de sentarse en la silla de director para crear un mundo intrigante de aspecto gótico. Dicho director siempre asociado a películas de bajo presupuesto, siendo esta una de ellas, crea el ambiente perfecto para contar la historia, con unos escenarios fantásticos siempre llenos de niebla y un castillo inmenso, típico de cuentos clásicos con sus pasadizos secretos y oscuros secretos. Aunque la historia intenta mantener algo de suspense, sobre que ocurre con la llegada del heredero al pueblo, todos sabemos lo que va a pasar, la historia no es novedosa en la actualidad, el mal volverá a levantarse como así lo predijo el brujo, ya que para eso maldijo a los aldeanos.

El film está dividido en dos líneas temporales, la primera nos cuenta la historia del brujo y 110 años después como su tataranieto llega al pueblo, pero lo realmente bueno es que los actores que salen representados en ambas líneas son los mismos, es decir, los ancestros son exactamente idénticos a sus descendientes. Así podemos ver a Vincent Price, la auténtica estrella de la cinta, en dos papeles distintos. La mirada y el tono de voz del actor, hacen que esta clase de papeles sean perfectos para él, este era su mundo y él fue uno de los más grandes.

Dentro de su género, creo estamos ante una buena película realizada por todo un artesano del cine, que supo cómo hacer cine para entretener a millones de personas no solo en su tiempo sino que aún lo hace.