Clasicosis

Cine Clásico: 'El extraño amor de Martha Ivers', la infancia marca.

- ¿Anda por aquí buscando a su gente?

- No, no exactamente. Pasé por aquí conduciendo hacia el Oeste y tengo un poco de curiosidad, eso es todo.

Ficha: El extraño amor de Martha Ivers.

Ahora que se acercan los Oscars, la red está llena de predicciones y atención sobre unos premios que sabemos que pueden ser completamente efímeros. Y hoy vamos con uno de esos ejemplos. Lewis Milestone ganó el primer Oscar de la historia (el único año que hubo premio a director de comedia y de drama) y otro un par de años después. A pesar de ello, hoy nadie le recuerda.

Milestone tuvo una carrera de más de 35 años y tiene títulos tan inolvidables y diferentes como "Sin novedad en el frente" (All Quiet on the Western Front, 1930) y "La cuadrilla de los once" (Ocean’s Eleven, 1960). En esta ocasión no traigo ni un drama bélico ni una de atracos. "El extraño amor de Martha Ivers" (The strange love of Martha Ivers, 1946) es un medroma noir o un noir muy melodramático. Es el debut en cine de Kirk Douglas acompañado por una de las mejores actrices de la época, Barbara Stanwyck.

Martha, Sam y Walter son tres jóvenes amigos. Martha y Sam planean fugarse juntos en una noche que cambiará la vida de los tres. Años después, Sam (Van Heflin) pasará de casualidad por Iverstown (un nombre muy apropiado) y por una serie de circunstancias querrá reencontrarse con sus amigos de infancia. Ahora Martha Ivers (Barbara Stanwyck) es una empresaria con mucho poder y está casada con Walter (Kirk Douglas) fiscal de distrito y alcohólico por los lastres que arrastra del pasado.

La película comienza con un tono de negrura desde la primera toma de contacto. No se nos escapa que esa noche va a marcar no solo los acontecimientos futuros del film sino también la personalidad de los tres personajes. Tres personas que se han convertido en adultos casi opuestos y que por diferentes motivos estarán interesados los unos en los otros.

La película cuenta con una pequeña participación de Judith Anderson, esa gran actriz que a todos nos heló la sangre, y una cara conocida del cine negro de los 40, Lizabeth Scott. Con estos ingredientes Milestone teje un buen argumento. El personaje de Barbara Stanwyck se mueve entre femme fatale y mujer enamorada sin saber hacia qué lado caerá la balanza. A toro pasado es muy fácil ver que Kirk Douglas habría estado infinitamente mejor que Van Heflin en el papel de Sam. Tan sólo un año después da muestra su versatilidad con un personaje opuesto en una de las cintas del noir más recordadas "Retorno al pasado" (Out of the past, 1947). Douglas tiene una energía en pantalla que aquí habría dado mucho juego, sin embargo, le tocó el papel de incauto y supo también sacarlo adelante.

La película es, en definitiva, un entretenimiento bien hecho. No es una cumbre del género pero consigue una buena atmósfera y nos ofrece un final muy poco trillado. Este final concuerda con el tono del film, no es un as sacado de la manga pero no había muchos directores que se atreviesen a acabarla así. Y música de Miklós Rózsa para completar.

 

 

P.D.: Aquí dejo la película, en inglés aunque sin subtítulos: