Clasicosis

Cine Clásico: 'El pecado de Cluny Brown' No hay por qué escandalizarse.

Nada más fascinante que un fregadero atascado.

Ficha: El pecado de Cluny Brown.

Hoy volvemos a comentar una comedia romántica, dirigida por uno  de esos directores que era sinónimos de diversión absoluta, este no es otro que Ernst Lubitsch, él fue el encargado de traernos 'El pecado de Cluny Brown' (Cluny Brown, 1946) en su etapa americana. Aunque como digo la diversión es asegurada, sin duda alguna no es una de las mejores cintas del director germano.

La aficionada a la fontanería, Cluny Brown (Jennifer Jones), es enviada por su tío a trabajar como sirvienta a una finca en las afueras. Una vez allí, ella se convierte en amigo de Adam Belinski (Charles Boyer), un encantador refugiado checo. También se interesa por el farmacéutico del pueblo, llamado Mr. Wilson. Ambos hombres interesados por la misma mujer.

No sé si es solo a mí, pero esta comedia de Ernst Lubitsch, pese a resultar divertida, deja un sabor más de una comedia ligera, no tan cercana a las grandes comedias de este genial director. Quizás sea porque la trama no ha ayudado a la cinta a envejecer correctamente, y ver el comportamiento de una mujer como la protagonista del film no cuadra en la actualidad. Pero aún así, es una película que se puede disfrutar en la actualidad, tiene diálogos ingeniosos e hilarantes, tiene personajes bien construidos, con personalidades muy características que ayudan a añadir comedia a la totalidad del metraje.

Aunque el título de la película lleva el nombre del personaje femenino, la estrella de la película es Charles Boyer, que interpreta al personaje co-protagonista. Dicho actor se mete en la piel de Adam Belinski, un idealista que ha huido de Europa antes del comienzo de la guerra. Belinski es encantador, pero también un charlatán que buscará siempre, en cualquier situación, dar la vuelta a la opinión de todos para salir él indemne de todo. El personaje de Jennifer Jones, pese a que muestra una actitud valiente, sobre todo al principio, cuando la vemos trabajando con la fontanería, luego parece que siempre acaba haciendo lo que le digan los hombres que la rodean, así acabará de sirvienta.

Como ya se ha dicho, una comedia ligera y divertida, pero que no destaca de sobremanera en la filmografía de uno de los grandes genios del género. Aún así, para los amantes del Charles Boyer es una buena oportunidad de ver al actor en su vertiente más divertida.