Clasicosis

Cine Clásico: 'Kid Galahad' Historia del boxeo.

-¿Qué es eso de Galahad?

- Significa "corazón puro" .

Ficha: Kid Galahad.

Pocas veces he mezclado dos de mis pasiones para escribir en Clasicosis, me refiero al cine clásico, por supuesto, y a las películas deportivas. Hoy traigo 'Kid Galahad' (Idem, 1937) un film que mezcla lo ya dicho, pero que además cuenta con grandes estrellas de la época dorada del cine norteamericano, así que más se puede pedir.

Cuando un botones noquea al campeón de los pesos pesados Chuck McGraw (William Haade), Nick Donati (Edward G. Robinson) se da cuenta que el chico es un potencial futuro campeón del mundo. Bautizado como 'Kid Galahad' (Wayne Morris) por la novia de Nick, Fluff (Bette Davis), el antiguo botones se pone a las órdenes para conseguir el título y suficiente dinero para comprar su propia granja.

El film, que fue dirigido por el todo terreno Michael Curtiz, nos muestra lo que fue el deporte del boxeo, ya que dicho deporte tiene multitud de historias que cuentan como la mafia controlaba a muchos boxeadores e incluso amañaban combates para enriquecerse, fue la época negra del boxeo. Esto es parte de la historia que cuenta la cinta, ya que el campeón del mundo es empleado del mayor gangster de la ciudad, cosa que complica que el joven aspirante se alce con el título, ya que siempre está la sombra del peligro acechando. Además la historia contiene un triangulo amoroso entre el joven aspirante y las dos mujeres más cercanas a su promotor, su amante y su hermana, esto hace que además el film nos muestre algunos valores tan importantes como la amistad y la lealtad.

El elenco principal no podía ser mejor, como escribía al principio, contiene a grandes estrellas de la época dorada de Hollywood. Así, comandando la cinta está el gran Edward G. Robinson, quien se mete en la piel de Nick Donati. El actor nos regala una intensa interpretación, ya que su personaje es un hombre que vive la vida al límite, habitando en un peligroso mundo que él conoce bien. Como su némesis está Humphrey Bogart, quien interpreta a Turkey Morgan, el gangster que controla al campeón. Un papel que encaja a la perfección en el actor norteamericano, por lo que realiza un gran trabajo. Entre tanta testosterona se encuentra una de las actrices más influyentes de la historia, Bette Davis. Interpretando a una mujer encantadora, que sabe cómo moverse en un mundo tan peligroso, todo ello sin perder el encanto natural que posee, por ello todo el mundo la quiere, es increíble lo polifacética que era esta mujer.

Intenso drama deportivo que no pierde en ningún momento el interés, ya que aunque su subtrama amorosa está bien llevada y tratada. Toda una recomendación para los que como yo, son amantes del cine deportivo.