Clasicosis

Cine Clásico: 55º aniversario de 'Río Bravo'.

- Un viejo cojo y un borracho. ¿Eso es todo?

- Eso es todo.

- Si he visto a alguien en toda mi vida en una situación peligrosa, ése eres tú.

Ficha: Río Bravo.

El 4 de abril de 1959 se estrenaba un film que 55 años después sigue considerándose uno de los de los grandes westerns. "Río bravo" (id, 1959) nace en contraposición de otro de los grandes títulos del género, "Solo ante el peligro" (High noon. 1952). Howard Hawks y John Wayne consideraban que si un sheriff se viese en un aprieto como el de Gary Cooper la gente saldría en su ayuda en vez de dejarle solo. En base a esa idea crearon esta historia. Hawks no tenía problemas en revisitar sus propias películas, ya lo hizo con  "La fiera de mi niña" y "Su juego favorito". En esta ocasión podemos considerar "El Dorado" un remake de este film.

El reparto está encabezado por un curioso cuarteto. Hawks ya había trabajado anteriormente con John Wayne (icono del western por antonomasia) y Walter Brennan (secundario de lujo con 3 Oscars a mejor actor secundario). Los otros dos no podían estar más alejados del género. Dean Martin, miembro del rat pack, era más conocido por su faceta de cantante y sus películas como galán cómico. Hawks quería a Elvis pero el Rey se alistó y tuvo que quedarse con Ricky Nelson, cantante de rock and roll e ídolo de masas adolescentes. Una extraña combinación que termina siendo ganadora.

Un borracho, un viejo cojo y un adolescente. Parece el comienzo de un chiste y, sin embargo, es la mejor (o la única) compañía que tiene un sheriff en apuros. El sheriff Chase (John Wayne) atrapa al hermano de un peligroso terrateniente. La diligencia con las autoridades que se lo llevarán para ser juzgado tardan varios días en llegar así que mientras tendrá que proteger el cuartel de cualquier intento de los Burdette de recuperar a su hermano. Para ayudarle tiene al viejo Stumpy (Walter Brennan) atrincherado en la cárcel vigilando, el borracho Dude (Dean Martin) como mano derecha y un joven pistolero, Colorado (Ricky Nelson), empeñado en colaborar.

El film se alarga más allá de las dos horas pero su ritmo no decae en ningún momento. Se mantiene en un constante calma tensa que nos mantiene pegados al asiento. Howard Hawks era un maestro del séptimo arte y sabía cómo entretener al público tanto en comedia, cine negro o, como el caso que hoy nos ocupa, el western. Apoyado sobre un guion de Leigh Brackett y Jules Furthman, con quienes ya coincidió en "El sueño eterno" , Hawks consigue montar una obra con grandes interpretaciones, una fotografía y ambientación impecables y una banda sonora que pone la guinda.

John Wayne vuelve a encarnar a un héroe impasible, un hombre duro con principios. La diferencia de edad con el personaje de Angie Dickinson puede parecer algo exagerada, sin embargo la actriz consigue una buena química con el actor y que nos creamos que pueden formar una buena pareja. John Wayne es la piedra angular del film y de su trabajo con el de resto de actores depende en gran parte el éxito de la historia. Con Dean Martin consigue una buena camaradería. Martin nos ofrece una de las mejores actuaciones de su vida. Deja fuera al galán con exceso de confianza en sí mismo y se mete en la piel de un borracho que lucha por volver a ponerse en pie. Walter Brennan es irremediablemente entrañable. Su personaje es un caramelo, un anciano cascarrabias pero de gran corazón. Él es el alivio cómico del film y lo borda, esa carcajada no puede ser más hilarante.

Es un western del corte más clásico que no escatima en incluir humor y romance encajando todo a la perfección y no sobrando ni una escena. Un film cimentado en la lealtad. La lealtad del sheriff hacia sus vecinos, no dudando nunca qué es lo correcto, y la lealtad de este equipo a su jefe. "Río Bravo" es una película inmensa, de las pocas que deja contento al espectador medio y al cinéfilo más exigente. He ahí donde radica la grandeza de Howard Hawks.

Teniendo dos reconocidos cantantes en el reparto no se podía desaprovechar la oportunidad de escucharlos. La canción "My rifle, my pony and me" (la misma que aparece en "Río Rojo" con una nueva letra) es uno de mis canciones favoritas en un western, curiosamente al nivel del "Do not forsake me, oh my darling" de "Solo ante el peligro", ambas compuestas por Dimitri Tiomkin.