Clasicosis

Cine Clásico: 75º aniversario de 'Medianoche'.

- No lo olvide, toda Cenicienta tiene su medianoche.

Ficha: Medianoche.

Hoy volvemos a la carga con un aniversario que no podíamos dejar pasar. Ayer fue "Río Bravo" y hoy es el 75 cumpleaños de la película que lanzó a Billy Wilder a la dirección. Ya hemos hablado anteriormente de las discrepancias entre Wilder y el director Mitchell Leisen. El guion está escrito por WilderCharles Brackett y tras una discusión con Leisen ambos vieron claro su camino, uno se decantó por la dirección y el otro por la producción. Pero ser pupilos de Lubitsch no es suficiente en un sistema de estudios tan rígido como el de la época y dos años después Leisen volvería a dirigir uno de sus guiones, el drama "Si no amaneciera" (1941).

"Medianoche" (Midnight, 1939) es una comedia de alto standing. Podría haber entrado en nuestra lista de clásicos a reivindicar de la semana pasada como me comentaron por twitter y no puedo estar más de acuerdo. Estamos ante un film demasiado bueno para ser tan desconocido.

Eve Peabody (Claudette Colbert) llega a París sin blanca pero con un fantástico traje de noche tras huir del Casino de Mónaco. Al llegar convence a un taxista, Tibor Czerny (Don Ameche) para que la ayude a encontrar trabajo. Dado el fracaso, Eve decide que es mejor infiltrarse en la alta sociedad para cazar a algún millonario. Ahí es donde entra en juego John Barrymore con una curiosa proposición.

Mitchell Leisen no era un mal director. Posiblemente no tenía el talento o dominio de otros pero era un director efectivo, sin riesgo ni florituras . En esta ocasión consigue un muy buen material de Wilder y Brackett. El guion de ellos que más recuerda a Lubitsch sin estar dirigida por el maestro alemán. Una serie de buenos y bien definidos personajes y una buena dosis de enredo, sátira y ridiculización de la alta sociedad.

En un principio iba a ser Barbara Stanwyck la protagonista pero por problemas de agenda acabaron dándole el papel a Claudette Colbert. Stanwyck habría estado brillante pero a Colbert no se le puede poner una pega. Era una actriz con una vis cómica espectacular y en ese momento ya contaba con una sólida carrera. El que estaba empezando a despegar era Don Ameche, que aprovecha la oportunidad interpretando al personaje más íntegro de todo este jaleo. El toque más distinguido corre a cuenta de John Barrymore. El actor fue considerado de los mejores de su genenración pero en 1939 sus lapsus de memoria debido a su alcoholismo ya hacían mella en su trabajo. Sin embargo, Barrymore sigue siendo un valor seguro en pantalla con un personaje embaucador, peligroso e inteligente a partes iguales. La función es de Colbert, pero la compañía la ayuda a brillar más. Hasta Mary Astor, actriz con pocos minutos y poco acostumbrada a la comedia hace un buen papel como mujer despechada y dolida.

Si podemos considerar la comedia sofisticada como un subgénero de la comedia especialmente clásica, hay que reconocer que estamos ante una de las mejores. Escrita con ritmo, interpretada a la perfección y dirigida con buen pulso. Es la mejor de la filmografía de Mitchell Leisen y, aunque sea aventurado decirlo, un clásico indispensable.