Clasicosis

Cine Clásico: 'Cumbres borrascosas' cumple 75 años.

-Aunque te amase durante toda una eternidad no llegaría a amarte tanto como yo en un solo día.

Ficha: Cumbres borrascosas.

 

 

Hoy volvemos a estar de aniversario en Clasicosis, ya que hace 75 años que se pudo ver en gran pantalla, por primera vez 'Cumbres borrascosas' (Wuthering Heights, 1939). Pero no es la única película que cumple años hoy, también estamos en el 75 aniversario de la versión de 'Tú y yo' (Love Affair, 1939) que dirigió Leo McCarey. Y además, el film bélico alemán 'Stalingrado: Batalla en el infierno' (Hunde, wollt ihr ewig leben, 1959), cumple 55 años, desde que se pudo ver por primera vez, pero estas dos últimas cintas ya escribimos en su día.

El film es una adaptación de la obra homónima, y única novela, de la autora Emily Brontë. Aunque en su época, cuando fue publicada, no alcanzó mucha fama, con el tiempo se ha llegado a convertir en todo un clásico de la literatura inglesa.

Es la historia de los amantes desafortunados Heathcliff y Cathy (Laurence Olivier y Merle Oberon), que, a pesar de un profundo y mutuo afecto, se ven obligados por las circunstancias y los prejuicios a vivir separados. Ambos se conocen niños cuando el padre de ella lleva a un niño abandonado a vivir con ellos, Heathcliff. Cuando el anciano muere varios años más tarde el hermano de Cathy, ahora el dueño de la finca, convierte a Heathcliff en un simple mozo de cuadra. La barrera de la clase se interpone entre ellos y ella es también pretendida por un vecino rico, el Sr. Edgar Linton (David Niven).

Aunque la película fue dirigida por William Wyler, el productor de esta, Samuel Goldwyn, llegó a afirmar que, "Yo hice 'Cumbres borrascosas', Wyler sólo la dirigió". Pero lo verdaderamente importante es que ambos consiguieron crear un melodrama redondo, donde el sufrimiento de los personajes queda genialmente reflejado en la pantalla, pese a que el comportamiento que vemos en ellos no sea habitual hoy en día, pero claro está, era otra época con otra manera de pensar. Las continuas confrontaciones entre los dos enamorados mantienen el ambiente de la historia, unos días se quieren al día siguiente puede que no tanto, pero estas confrontaciones no serían nada sin el estupendo guión que desarrollaron Ben Hecht y Charles MacArthur.

El film estuvo nominado a 8 premios Oscar, pero tuvo la mala suerte de competir ese años con una de las grandes cintas de la historia, 'Lo que el viento se llevó', así que solo se alzó con una estatuilla y bien merecida, la otorgada a la mejor fotografía, en este caso en blanco y negro que corrió a cargo de Gregg Toland, quien consiguió un trabajo fascinante.

El papel protagonista creo que era ideal para Laurence Olivier, en cierta medida muy parecido al que hizo en 'Rebeca' el film de Alfred Hitchcock, un hombre atormentado por su verdadero amor, él sabe que ella lo quiere pero que no la tiene por culpa de una sociedad estructurada. Sin embargo, el trabajo de ella, Merle Oberon, no destaque mucho junto al de su co-protagonista masculino. Su personaje es una mujer inocente e indecisa, que pese a saber lo que quiere, no tiene la valentía a cogerlo y aceptar la situación. Y el único problema del personaje de David Niven es que aparece poco, ya que el actor está genial en este papel de corte dramático.

Volvemos a celebrar un aniversario de uno de los grandes clásicos del melodrama americano, una de esas historias de amor maldito que te sacuden por ver que los protagonistas no pueden estar juntos, aunque a veces parecen que entra en razón y lo van a hacer. Una cinta que merece la pena ver o revisar.