Clasicosis

Cine Clásico: 'El orgullo de los Yanquis' Historia del beisbol.

- El mundo está lleno de Ottos. ¿Pero cuántos Lou Gehrig hay?

Ficha: El orgullo de los Yanquis.

Una vez que salimos de Estados Unidos, pocos son los países donde el beisbol tenga una verdadera legión de seguidores, pero en el país norteamericano es uno de esos deportes nacionales que cuenta con una legión de seguidores. Por ello, durante la historia ha sido un deporte que ha servido como fuente de inspiración para el cine, una muestra de ello es este biopic sobre uno de los mayores jugadores de todos los tiempos, 'El orgullo de los Yanquis' (The Pride of the Yankees, 1942).

El film recorre la vida de Lou Gehrig (Gary Cooper), famoso jugador de béisbol que jugó en 2130 partidos consecutivos antes de retirarse a los 37 años a causa de una enfermedad nerviosa mortal que ahora lleva su nombre. Gehrig es seguido desde su infancia en Nueva York hasta su famoso discurso "Luckiest Man" el día de su despedida en 1939.

Lo cierto es que, en mi caso, no conocía mucho la figura de Lou Gehrig, tan solo conocía su trágico final en el mundo del deporte. Pero el film, quizás de una forma demasiado ideal, te muestra como fue un hombre que parecía que estaba destinado a ser un jugador de béisbol, ya que desde niño apuntaba maneras, todo ello, pese a que su madre prefería que se centrara en sus estudios. En el film, la dirección de Sam Wood quizás no destaque demasiado, ya que la trama tampoco requiere una dirección muy elaborada. Es el guión el que cobra más importancia en la historia, un guión que muestra de forma sencilla la vida de un hombre sencillo con unas habilidades increíbles.

Todavía no hay interpretación de Gary Cooper que no me hay encantado, el papel del famoso jugador de béisbol le viene como anillo al dedo, ya que tiene que parecer un hombre llano y bueno, y eso el actor lo sabe hacer a la perfección. Dando el toque femenino e interpretando a la pareja del protagonista tenemos a Teresa Wright. Además como algunos secundarios de lujo, podemos ver caras conocidas, como la de Walter Brennan, Dan Duryea o al mismísimo Babe Ruth, otro de los grandes jugadores de béisbol, que claro está, se interpreta a sí mismo.

Este es un film que hay que recomendar a aquellos que son como yo, y son amantes de los dramas deportivos, donde las ganas de dar lo mejor de ti y el esfuerzo por conseguirlo, hace que el personaje protagonista sea capaz de todo. Además cuando se cuenta con unos actores protagonista como estos todo mejora y se hace más entretenido.