Clasicosis

Cine clásico: ‘Corredor sin retorno’ Un camino de locura hacia la fama.

A aquellos que quiere destruir, Dios los vuelve locos.

Ficha: Corredor sin retorno.

Con la frase de arriba nos introducimos en el film, si ya conocemos la sinopsis, sabemos que nos podemos encontrar con un trabajo interesante, o por lo menos a mí, me interesan aquellas películas que puedan o deban de tener un gran trabajo de investigación detrás. En este caso, nos meteremos junto al protagonista en un psiquiátrico, por lo que imagino que algo sobre estos se investigaría, luego hacerse el loco, creo que cada actor le puede dar su toque, ya que todos estamos un poco locos.

Johnny Barret (Peter Breck), un ambicioso periodista, capaz de cualquier cosa para conseguir la fama, se entrena para poder ser integrado en un hospital psiquiátrico, para así poder intentar conseguir información de los pacientes, y encontrar al asesino de uno de estos, cosa que la policía no ha podido lograr. Para conseguir entrar, es guiado por el Dr. Fong (Phillip Ahn), y ayudado por su novia Cathy (Constance Towers), que ser hará pasar por su hermana acosada por él.

La película nos la presenta un director que para mí es desconocido hasta el momente, exceptuando el trabajo del que os hablo, me refiero a Samuel Fuller, no he vuelto a toparme nunca más con un trabajo suyo. Bien se podría considerar un director de segunda, y yo no he quedado conforme con su trabajo, sobre todo en las escenas en las que hay algo más de acción, parece que la confusión se apodera de él. Pero no puedo criticar su trabajo viendo solo una película, además de ser una producción que no requiere un gran esmero en este apartado.

De la mente del propio Fuller obtenemos la historia, ya que él mismo se encargo del guión. Hay algo que no me gustó mucho de este, y espero poder explicar sin que se me cuele ningún spoiler. Y es que una vez dentro del hospital psiquiátrico, los acontecimientos en las entrevistas del periodista a los pacientes, siempre siguen la misma pauta, entonces la película puede parecer algo repetitiva, además de contar con un final algo previsible. Lo que si me ha gustado, son los pacientes, que algunos están muy bien descritos y sorprenden.

Sigamos con los papeles de Fuller en el film, y es que parece que este señor quería mucho a esta producción, porque también se encargó de la fotografía de la película junto con Stanley Cortez, de este último ya hemos comentado que participó en películas como La noche del Cazador o Desde que te fuiste. Y esta faceta del film, tampoco destaca mucho, solo en algún par de escenas sueltas.

Pese a los posibles efectos que le he podido sacar a la película, creo que es una obra que puede entretener en un momento dado, y con una historia interesante, que nos adentra en la psicosis del ser humano, y en como algunos ejemplares de nuestra especie es capaz de hacer cosas insospechadas para llegar a la cima de sus carreras.