Clasicosis

Cine Clásico: 'La diosa de la danza', Rita Hayworth baja de los cielos.

- Necesitaba a una diosa y una diosa aparece de la nada.

Ficha: La diosas de la danza.

En 1946, Rita Hayworth entró en la historia del cine con una de las escenas más memorables del cine negro. Sí, me estoy refiriendo a su interpretación del “Put the blame on Mame” en “Gilda”. El mundo enloqueció con ella y los estudios quisieron aprovecharlo. Tan solo un año después estrena este musical. Al igual que en “Gilda”, no es Rita Hayworth quien canta sino Anita Ellis. Y lo más curioso es que tampoco el protagonista masculino cantará, Larry Parks está doblado por Hal Derwin. Empezamos mal.

Si nos paramos a pensar en films donde ángeles o seres celestiales bajan a la Tierra posiblemente “El difunto protesta” (Here Comes Mr. Jordan, 1941) sea la primer que se nos viene a la mente. Curiosamente, también está dirigida por Alexander Hall y hay varias referencias o guiños al film más conocido del director: ambos protagonistas se apellidan Pendleton, Jack Gleeson repite personaje, Edward Everett Horton aparecen en ambos films, etc.

Terpsícore (Rita Hayworth) es la diosa de la danza. Desde el Olimpo ve como se está preparando una obra de teatro sobre su figura e indignada pide bajar a la Tierra para enseñarles como es ella de verdad y destruir los falsos mitos que existen. Premisa básica pero que podría dar cierto juego.

La película está hecha para el lucimiento de la estrella pero sin que ésta sufra mucho. Como ya habíamos mencionado, ella no canta y bailar, baila lo justo. Eso sí, con su presencia llena la pantalla. Que Larry Parks tampoco aporte nada al musical es lo que añade más sinsentido a todo esto. Entre ellos hay una buena química pero tampoco nada sobresaliente. Se podía haber elegido a un actor con un perfil más apropiado para el género y que compensase las carencias de la actriz. Sin embargo, optaron por ir a lo sencillo y realizar una película previsible y que no perdurará en nuestra memoria.

El apartado musical es de los que tampoco prevalece. Entre los compositores nos encontramos a George Duning y Morris Stoloff. Se nota que empezaba a sonar y cobrar importancia la música de intérpretes como Billie Holiday y el estilo de sus canciones se transmite en sus temas de corte más romántico. Para los números más llamativos y numerosos se recurren a grandes y espaciosos decorados en tonos pastel emulando al Olimpo de los dioses a cargo del decorador William Kiernan. Todo está enfocado para que el fotógrafo Rudolph Maté saque todo el provecho al Technicolor y haga brillar a la actriz como en la nombrada cinta noir de Charles Vidor.

Los aficionados al musical son el público más indicado para este título, siempre y cuando vayan con unas expectativas muy bajas. El resto pueden abstenerse, no tiene mucho que ofrecer. Alexander Hall fue un director muy discreto y esta película es otra muestra de ello.

 

P.D.: Aquí dejo el film en versión original, sin subtítulos.