Clasicosis

Cine Clásico: 'El hombre de Laramie' Forastero con una misión.

- ¿Qué te he hecho? Dime, tengo derecho a saberlo.

- Supongo que un hombre tiene derecho a saber por lo que va a morir.

Ficha: El hombre de Laramie.

Creo que hace tiempo que no escribo sobre un western, o por lo menos no de uno que me haya gustado tanto como la ha hecho 'El hombre de Laramie'  (The Man from Laramie, 1955), que para mí ha sido casi una ocasión para ver una película de cine negro pero ambientada en el salvaje oeste americano, con indios incluidos. Tiene muchas características para ello, entre estas la de un hombre que se mete en un mundo peligroso, al principio casi sin quererlo pero que será donde encontrará todas las respuestas que buscaba.

El misterioso Will Lockhart (James Stewart) entrega suministros a la tendera  Barbara Waggoman (Cathy O'Donnell) en Coronado, un pueblo aislado en territorio apache. En poco tiempo, se ve enredado con Dave Waggoman (Alex Nicol), hijo vicioso de ranchero autocrático Alec (Donald Crisp) y primo de la dulce Barbara. Una pelea desemboca entre ambos actúa como catalizador para que la vida de ambos cambien, además quizás Will está en el lugar correcto para encontrar a las personas que están vendiéndoles armas a los indios.

Estamos ante la que fue la última colaboración entre James Stewart con Anthony Mann, la última de sus películas juntos antes de que tuvieran los problemas que rompieran su amistad. Además de tener un protagonista firme, la película cuenta con una historia interesante que hace que el espectador sienta curiosidad con que pasará a continuación. Además de la relación que tiente el forastero, es decir, el protagonista con los habitantes más importantes del lugar donde ha llegado, algo realmente interesante son las relaciones que hay dentro de la familia que controla todo ese territorio, desde el cabeza de familia con su problemático hijo, o con su mano derecha, o la relación entre estos dos últimos. El odio, la codicia o la venganza son los motores que hacen que la historia se mueva, todos sentimientos muy tristes pero que hacen de la cinta algo realmente interesante.

Dentro del reparto no hay nadie capaz de hacerle sombra al gran James Stewart, siendo uno de los grandes nombres masculinos de la historia del cine, destaca dentro de un reparto donde no encontramos nadie a su altura. El actor interpreta a un personaje que le viene como anillo al dedo, es un hombre integro, sensible cuando tiene que serlo y duro cuando hace falta mostrar que no le tiene miedo a nada ni a nadie, así que se podría decir que es el clásico estereotipo de personajes del actor.

Actor y director hicieron grandes cosas juntos y esta es una de ellas que bien merece la pena ser vista y disfrutada por todos, ya que después de esta película, esa fructífera entre ambos se rompió y no nos volvieron a deleitar con otra magnífica obra juntos.