Clasicosis

Cine Clásico: 'Camino a la gloria', la guerra es un círculo vicioso.

- Soldados franceses pertenecientes a la Quinta Compañía, del Segundo Batallón,del 39 Regimiento de línea. Fue creado por el General Bonaparte y lucharon en muchas campañas. Desde noviembre de 1914 luchó en este frente. Sus logros no fueron igualado. No espero que ningún hombre, pelotón o compañía supere estos logros pero exigiré que ningún hombre mengüe esa grandeza. A medianoche iremos al frente. Rompan filas.

Ficha: Camino a la gloria.

Hace unas semanas se conmemoraban el centenario del comienzo de la I Guerra Mundial. Cinematográficamente, este conflicto ha quedado eclipsado por el posterior conflicto bélico mundial. La II Guerra Mundial parece una inagotable fuente de historias épicas o tremendamente dramáticas mientras que de la primera casi no hay material. Es por ello que hoy rescatamos un título centrado en ella. Porque aunque sean los menos, los hay.

El Nobel de Literatura William Faulkner no sólo fue novelista sino que también escribió o adaptó ciertos guiones, la mayoría fueron dirigidos por Howard Hawks. “Camino a la gloria” (The road to glory, 1936) une por segunda vez a este tandem de guionista y director.

El Capitán La Roche (Warner Baxter) está al frente de un batallón francés que recibe constantemente reemplazos dado las continuas bajas que sufren. Así es como llega hasta ahí el Teniente Denet (Fredric March), quien en su primer día conocerá a una esquiva mujer enfermera (June Lang). La historia transcurre entre el punto donde el pelotón se reagrupa e incorpora a los nuevos reemplazos y la lucha en las trincheras. Uno de esos reemplazos que se sumará más tarde a la trama es un anciano con muchas ganas de combatir, el soldado Morin (Lionel Barrymore).

Sin estar ante un drama extremadamente duro, no es complaciente con el espectador, nos deja con un amargo mensaje final. La historia está ubicada en la I Guerra Mundial por su cercanía en el tiempo con ella pero podría ser aplicable a cualquier otra guerra. Warner Baxter es un jefe de batallón que con el tiempo se ha ido amargando e insensibilizándose. En contraposición, Fredric March llega con una actitud más positiva. Lionel Barrymore es, como siempre, una maravilla verle en pantalla aunque aquí esté físicamente desconocido. Su personaje llega a mitad de metraje y aporta un nuevo aire al film.

Howard Hawks, que se movía como pez en el agua en casi cualquier género, ya había filmado más de un film bélico. Aquí se arriesga a filmar también la vida en la trinchera, algo que parece que claramente inspiró a Kubrick en su magnífica “Senderos de gloria” (Paths of glory, 1957). Posiblemente el film más reconocido de este periodo histórico. Hawks nos ofrece una película más tranquila, la crudeza de la situación se entreve. Destila un amargor que nos acompañará minutos después de finalizar el visionado. No va a por la épica, busca mostrar el lado más rutinario de la guerra y nos lleva a comprender porqué es inevitable endurecerse en tal posición.

Los lectores más asiduos del blog sabrán que no soy nada dada comentar cine bélico pero en esta ocasión he decidido hacer una excepción ya que la fecha lo merece. No estamos ante el mejor guion de Faulkner pero sí hay una buena dirección de Hawks sin ser destacable. Una película pequeña y olvidada pero que bien merece una mención.