Clasicosis

Cine Clásico: 'Sinuhé el egipcio' cumple 60 años. Película incluida.

Toda la ciencia de Egipto estaba al servicio de los dioses. También yo les serví durante 10 años a fin de ganarme el derecho de llamarme médico. Aprendí a inclinarme ante ellos, pero nada más. Porque nunca dejé de hacerme esta pregunta: ¿por qué?.”

Ficha: Sinuhé el egipcio.

El cine de corte histórico tuvo su época dorada en la década de los 50 y 60. Hollywood puso su ojo en ellos y se lanzó a realizar grandes producciones con unas cifras presupuestarias casi obscenas. Muchas gozaron de éxito y popularidad pero pocas han superado el paso de los años. Este género no dio obras maestras ni tiene cintas indispensables en su haber. Curiosamente, el imaginario colectivo las tiene ubicadas en las reposiciones televisivas que se emiten todos los años en Semana Santa. No sólo los peplum de corte religioso, otros títulos como “Quo vadis” (id, 1951) son ya un clásico de esas fechas.

Sinuhé el egipcio” (The Egyptian, 1954) celebra hoy su 60º aniversario. Un título muy olvidado (y para muchos también muy olvidable) con caras conocidas entre sus secundarios pero con un protagonista que ya nadie recuerda. Si sirve como referencia, la ficha de Edmund Purdom en Imdb no tiene ni foto. Purdom había hecho un pequeño papel en “Julio Cesar” (Julius Caesar, 1953) y ahora, gracias a la retirada de justamente Marlon Brando del proyecto, obtuvo el papel de Sinuhé.

Basado en el libro homónimo de Mika Waltari, dos guionistas reputados como Philip Dunne y Casey Robinson tuvieron que desechar mucho contenido para encajarlo en una producción cinematográfica que aun así se va hasta casi dos horas y media. Quien haya leído la novela no encontrará en el film un gran reflejo. Sinuhé (Edmund Purdom) es un médico que quiere dedicar su vida a los más pobres tal y como hizo su padre adoptivo. Tras un encuentro fortuito con el faraón (Michael Wilding) se convertirá en el médico de la corte y su vida irá dando giros con los que no contaba.

Lo más destacable del personaje de Sinuhé es su carácter existencialista y pesimista. Su mente científica no encaja en el Egipto politeísta de la época. Desde el comienzo, el film está narrado por el anciano Sinuhé, quien analiza las conductas y acontecimientos de su vida de forma muy crítica. A Purdom le falta algo de carisma, entiende bien el carácter del personaje pero puede acabar resultando bastante apático o que no es capaz de conectar con el público. El contrapunto a este personaje es Kaptah ( Peter Ustinov), un mendigo que se unirá a Sinuhé en sus andanzas. Kaptah se convierte en el alivio cómico de la película y cierta voz de la conciencia. Ustinov en el rol de hombre sarcástico está fabuloso, aunque este personaje le deje poco espacio para lucirse.

El opuesto a este médico nos lo encontramos en la tabernera Merit (Jean Simmons). Una mujer analfabeta y religiosa que desmonta mucha de las afirmaciones de Sinuhé y entiende tanto de la vida o más que él ni necesidad de haberla estudiado. Jean Simmons era una actriz que deslumbraba aunque tuviese poco texto o minutos. Llenaba la pantalla, y en esta cinta no es distinto, ella es posiblemente el personaje al que más cariño acabaremos cogiendo. Entre el resto del reparto nos encontramos a  Victor Mature como soldado y mejor amigo de Sinuhé, a Gene Tierney como hermana del faraón o a Bella Darvi (quien le robó el papel a la mismísima Marilyn por ser amante en ese momento del jefe de los estudios Fox, Zanuck) como mujer embaucadora y aprovechada.

Michael Curtiz era un director capaz de realizar un film como mínimo correcto en casi cualquier género. Partiendo de la base de que la mayoría de estas producciones tenían constantes inconsistencias históricas, no culparemos al director por ellas. El uso del Cinemascope y el lucimiento de los decorados hace que prácticamente no haya un primer plano en toda la película. La cámara permanece bastante estática. Todo esto facilita el trabajo de Curtiz y del fotógrafo  Leon Shamroy, el único que consiguió una nominación al Oscar.

“Sinuhé el egipcio” es uno de los títulos en torno al Antiguo Egipto que más desapercibido ha pasado. Tampoco creo que merezca una ferviente recomendación. Pero siendo sincera conmigo misma, ésta es la primera película de egipcios que vi y la única que he tenido ganas de volver a ver varias veces a lo largo de mi vida. Le guardo un cariño especial a este héroe triste y desdichado.

 

 

P.D.: Aquí os dejo el film doblado al castellano.