Clasicosis

Cine Clásico: 'La hora final' En busca de la supervivencia.

- No queríamos la guerra. Y no la empezamos. ¿Entonces quien la empezó?

- Lo que pasa es que quieren una respuesta simple, y no la hay. La guerra empezó cuando la gente acepto el principio estúpido de que la paz se mantendría montando la defensa a base de unas armas que no podrían emplearse sin cometer un suicidio.

Ficha: La hora final.

La destrucción de la humanidad es algo que siempre ha interesado al cine, desde las invasiones alienígenas que podían ver en los clásico de serie B a los grandes desastres naturales que se pueden ver en los blockbuster que se pueden ver en la actualidad, parece que lo importante es exterminar al hombre sea como sea. Pero haciendo memoria, intento pensar en alguna película parecida a 'La hora final' (On the beach, 1959), un drama apocalíptico que se centra más en cómo afecta la situación a los hombres que a la causa de esta preocupación, pero no se me ocurre ninguna.

En 1964, la guerra atómica acaba con la humanidad en el hemisferio norte; un submarino americano encuentre refugio temporal en Australia, donde la vida es segura por el momento. Tras perder a su mujer e hija por culpa de la radiación, el Capitán Towers anda en busca de supervivientes y de una última esperanza para encontrar la clave de la supervivencia.

Stanley Kramer fue el encargado de dirigir este drama ambientado en un apocalipsis nuclear. El aspecto psicológico de la cinta es de vital importancia, es lo que hace que provoque un sentimiento de angustia o claustrofobia, debido a que todos los personajes que se nos presentan están condenados, ya que la radiación se mueve y en algún momento alcanzará a la lejana Australia. Cada uno tiene una historia en el pasado que le afecta a cómo afecta la situación actual, hay algunos que prefieren vivir esos últimos días como nunca lo habían hecho o simplemente seguir con sus vidas como están hasta que el inevitable momento llegue y todo se acabe.

Además de todo lo anterior, algo realmente interesante que tiene esta película es su elenco, lleno de estrellas. Empezamos con Gregory Peck, quien interpreta al oficial americano encargado de comandar el submarino que llega a Australia, él es un hombre que ha perdido mucho debido a la gran catástrofe pero que sigue adelante viajando e intentado buscar algo de esperanza. Seguimos con Ava Gardner, una mujer que el capitán conoce en Australia y que parece que ha tirado la toalla ya que está todo el día ebria, pero parece que la cosa cambia cuando conoce al oficial americano. Este encuentro no sería posible sin la intervención del personaje de Anthony Perkins, quien realiza una interpretación increíble como un oficial australiano, que acaba de tener un bebé en una de las situaciones más terribles. Para terminar tenemos a uno de las grandes figuras de los musicales clásicos, que tras abandonar este género se internó en el dramático, me refiero a Fred Astaire, quien se mete en la piel del científico que va a bordo del submarino, un hombre que conoce la situación actual como nadie.

Estamos ante un drama muy bien cuidado que contiene una gran cantidad de emociones y que como se puede ver tiene un elenco que cualquier productor o director quisiera tener, una película que merece la pena ser vista.