Clasicosis

Cine Clásico: 'Cielo amarillo', oeste fantasma. Película con subtítulos incluida.

- No estoy hablando para oír mi voz. Estoy ordenándotelo.

Ficha: Cielo amarillo.

William A. Wellman es uno de los directores más sólidos y a su vez de los más olvidados del Hollywood clásico. Nacido un 29 de Febrero, parece escrito que sea solo recordado muy de vez en cuando. Su título más memorable posiblemente sea "Ha nacido una estrella" (A star is born, 1938) por el que consiguió varias nominaciones y su único Oscar, el de mejor guion. Sin embargo, en mi mente tengo a Wellman como un brillante director de westerns, a todos les añadía un punto diferenciador que los distinguía del resto. "Incidente en Ox-Bow" (The Ox-Bow Incident, 1943) me parece directamente uno de los mejores westerns de la historia. "Caravana de mujeres" (Westward the Women, 1951) se centra en el durísimo viaje hacia el Oeste de unas pioneras, es casi una road-movie. El film que hoy nos ocupa tampoco desentona en este grupo.

"Cielo Amarillo" (Yellow sky, 1948) nos trae un Oeste atípico. Un paraje tremendamente inhóspito, un silencio que cae a plomo y mucha tensión a plena luz del día. Gregory Peck, como cada vez que le exigían un perfil más oscuro, no se veía en un principio interpretando a un ladrón de bancos. Su personaje era más que un simple atracador y acabó sentándole bien ser interpretado por alguien como Peck.

James "Stretch" Dawson (Gregory Peck) y su banda llegan a un pequeño pueblo. Tras atracar el banco huirán hacia un desierto de donde no es fácil salir con vida. En este paraje tan hosco se encontrarán con dos personas que viven ahí, Constance Mae "Mike" (Anne Baxter) y su abuelo (James Barton).

Desde el primer minuto reconocemos que estamos ante una cinta distinta. Un grupo de hombres entran en un bar y hacen comentarios sobre el cuadro que preside la barra. Es uno de esos comienzos que se quedan en la retina por inesperados. Una gran forma de presentarnos a los personajes. El liderazgo de Peck se verá afianzado en unos momentos y desafiado en otros por un carismático Richard Widmark. Este actor sabía llenar su hueco como secundario como pocos, de hecho en más de una ocasión se hizo con la función. Anne Baxter, una fantástica actriz, tiene aquí que hacerse valer en un mundo donde la mujer es un cero a la izquierda. Su integridad se ve en peligro ante la presencia de cualquier hombre, de ahí esa irascibilidad, desconfianza y continua postura a la defensiva. Es una mujer constantemente humillada y ninguneada pero que no se amedrenta. Gregory Peck está al frente del reparto en un papel distinto a lo que nos tenía acostumbrados. Más oscuro pero aun así con firmes principios. Físicamente también está cambiado, la fuerte presencia y trabajo de Peck en este film puede que sea la mayor sorpresa.

La película narra una historia que gira en torno a la lealtad, honestidad, ambición y codicia. Basada en una historia de W. R. Burnett, el guionista Lamar Trotti adapta también al oeste "La tempestad" de William Shakespeare (la cual también tiene versión de ciencia ficción). La fotografía de Joseph MacDonald es una parte vital del éxito del film. Parajes desérticos y momentos de alta tensión a plena luz del día o a la luz de la luna están perfectamente retratados gracias al juego de luz y sombras del film. Alfred Newman firma el libreto musical sin embargo Wellman opta por no introducir prácticamente nada de banda sonora. Todo un acierto para darle una calma tensa a todo el film.

Wellman consigue retratar todo un abanico de actitudes humanas, cada personaje está fenomenlmente dibujado. Mezcla géneros, no estamos ante sólo un western sino también ante un drama familiar y humano con hasta ciertos tintes psicológicos. Hay una amenaza siempre sobrevolando a nuestra protagonista. En resumen, un magnífico y sorprendente título que debería de salir del olvido donde vive. Una cinta indispensable para el amante del western y que sorprenderá a quien no le tiente especialmente este género.

 

 

P.D.: Aquí dejo la película con subtítulos en castellano e inglés.