Clasicosis

Cine Clásico: 'El barco de los locos' El barco de los prejuicios.

Mi nombre es Karl Glocken, y éste es un barco de tontos. Yo soy un tonto. Y verán muchos más tontos con el correr del tiempo. Esta bañera está repleta de tontos.

Ficha: El barco de los locos.

Que podría pasar si en un espacio cerrado, por ejemplo un barco, se encierran a un grupo de personajes de los más pintorescos, pues que se podría obtener algo como 'El barco de los locos' (Ship of Fools, 1965). Bueno, o quizás 'El viaje de los malditos' un film británico con una sinopsis parecida que se rodo algo más de una década después. Pero hoy solo vamos a centrarnos en la primera.

En 1933 un trasatlántico, que pertenece a una empresa alemana, está haciendo un viaje veintiséis días desde Veracruz (México) a Bremerhaven (Alemania). En el camino, van a parar a Cuba para recoger a un grupo grande de trabajadores agrícolas españoles, que se alojan como ganado en tercera clase, y a La Condesa, una condesa española, que está siendo extraditada para ir a prisión en Tenerife, donde también van los trabajadores. Además en primera clase, viajan una mezcla de pasajeros de diferentes nacionalidades y con diferencias religiosas, motivos por el cual nacen algunas asperezas.

Para realizar una película como esta, donde los actores cobran tanta importancia es necesario que alguien sepa llevar bien la batuta, así el encargado de dirigir a un elenco tan extenso, como el que participó en esta película, fue Stanley Kramer. Un director que ya trató temas como el racismo en algunas de sus grandes obras de su filmografía. Pero esta vez se centra más en los estereotipos de las distintas nacionalidades y etnias, además del antisemitismo, debido a la época en la que se basa la película, es un pensamiento cada vez más presente en algunos alemanes. Este es el interés de la cinta, las diferencias de las personas que se encuentran en, como uno de los personajes define al barco, una bañera, dando a relucir mayoritariamente la actitud más despreciable de la humanidad, aunque siempre hay algún personaje que nos hace soñar con la bondad humana.

Entre los personajes tenemos a un judío, Lowenthal, y a un enano llamado Glocken, interpretados por Heinz Rühmann y Michael Dunn, ambos discriminados por su condición de judío y enano por casi todos los pasajeros, creando así entre ambos un buen lazo de amistad. José Ferrer interpreta brillantemente a un alemán con fuerte pensamiento y convicciones, que no calla ninguno de sus polémicos pensamientos. Simone Signoret se mete en la piel de La Condesa y Oskar Werner en el de el doctor del barco, ambos personas que rotas por sus vidas fuera de ese viaje, por lo que se hacen cercanos e íntimos durante este. Pero de todos, quizás los nombres que más destaquen dentro de este extenso reparto sean los de Vivien Leigh y Lee Marvin, dos americanos que no pueden ser más distintos y por ello también tendrán una historia juntos.

Interesante film que merece la pena visionar, no solo por su trato de la condición humana, el racismo o la diferencia entre clases sociales. Todo va un poco más allá, el amor, la amistad, el odio o el orgullo son tema que también podremos ver reflejados en la cinta. Estamos ante una historia que contiene muchas historias, esto es lo realmente interesante de ver y disfrutar.