Clasicosis

Cine Clásico: 'El zurdo' La historia de Billy el niño.

-No eres como los libros. No llevas clavos plateados. No haces frente a la gloria. No eres él. No eres él. No eres él.

Ficha: El zurdo.

Ver una película protagonizada por el siempre increíble Paul Newman siempre es un placer, pero en el caso de 'El zurdo' (The Left Handed Gun, 1958) se pueden encontrar dos mini-fallos. El primero es no poder disfrutar su mirada en su totalidad, ya que el blanco y negro de la cinta no nos deja ver el azul de sus ojos, y el segundo es que quizás el actor fuese demasiado maduro para un personaje que debería tener una apariencia más juvenil.

William Bonney - Billy el Niño - consigue un trabajo con un ganadero conocido como "El inglés", y se hizo amigo de el hombre pacífico y religioso. Pero cuando un alguacil corrupto y sus hombres asesinan a "el inglés", Billy decide vengar la muerte matando a los cuatro hombres responsables.

Desde principio de la década de los cincuenta había dirigido algunos episodios de múltiples series, pero esta cinta fue el debut cinematográfico de Arthur Penn, al que todos recordaréis por su versión de la historia de Bonnie and Clyde, donde también hacía gala de saber manejar escenas violentas. Como es natural la historia gira en torno al mítico pistolero en busca de su venganza particular. Quizás el vinculo que se crea entre el ganadero y el joven de gatillo fácil no esté demasiado desarrollada, por lo que no se acaba de entender la razón por la que el chico se mete en una encrucijada de este tipo. Además la historia se hace demasiado predecible, ya que podemos estar ante uno de los personajes con peor suerte de la historia.

Como ya comentaba al principio del post, la elección de Paul Newman no sería la más acertada, cosa que él mismo actor reconocería. Pero no se puede negar el talento que poseía el actor para hacer suyo cada personaje que interpretaba, el joven pistolero queda perfectamente retratado como un chico analfabeto que su única forma de comunicación parece ser que es con la violencia y desenfundando su pistola a la velocidad del rayo.

Un buen western que tampoco brilla en la historia del género, pero merece la pena tan solo por ver al actor principal, ya que el resto de la historia no sorprende de ninguna manera, pero el entretenimiento está asegurado.