Clasicosis

Cine clásico: ‘La Dama de Shanghai’ Entre depredadores.

-Pero, una vez que la vi, abandoné mis cabales por bastante tiempo.

Ficha: La Dama de Shanghai.

Si hay una carrera que pudiera tener muchos altibajos, esa creo que puede ser la del director, actor, productor y guionista Orson Welles, famoso, en cierta medida, por ser una persona de mucho carácter y no tener una buena relación con las productoras. Pero no todo es malo en él, por muchos considerado un genio, desde que empezó, con una opera prima, que la verdad, yo no admiro mucho, Ciudadano Kane. Pero desde que leí la historia, si que me pareció una genialidad la que montó con la serie radiofónica de La Guerra de los Mundos. Pero no vengo a hablaros de Orson Welles, si no de una de sus obras más famosas, y una cinta de puro cine negro, en la que destaca el papel de él como director.

Michael O’Hara (Orson Welles), un marinero irlandés, conoce en un paseo por el parque a Elsa Bannister (Rita Hayworth), mujer del famoso abogado Arthur Bannister (Everett Sloane). Michael queda prendado de la Sra. Bannister, y es arrastrado por ella a formar parte de la tripulación del yate de su marido, durante un viaje de ambos, por culpa de esto, y del amor que siente hacía ella, se verá envuelto en una trama de traición y asesinatos.

De las facetas de Orson Welles, la de actor ha sido de siempre la que menos me ha complacido de él, aún reconociendo, que a veces puede sacar una mirada muy intensa, por el resto, me parece que queda bastante soso en pantalla. La preciosa Rita Hayworth, para mí una de las más guapas de la historia, no me acaba de convencer en el papel de femme fatale, aunque a veces, las más guapas son las peores, pienso que ella, queda genial en la parte atractiva, pero le falta el punto de maldad en su interpretación. Tanto Everett Sloane como Glenn Anders, que interpreta a un amigo de Arthur Bannister, están geniales en sus personajes, que desde el primer momento que los ves, y observas como son, no te fiaras de ellos.

Además de actuar Welles, está presente como guionista y director del film, y aquí creo que es donde brilla como una estrella. Creando un ambiente de incertidumbre total, ya que parece que todos los personajes tienen un lado oscuro, que está apunto de aparecer, es lo que hace que el espectador, o por lo menos yo, no me fiara de ninguno de ellos, aunque fuese el protagonista. También, se podría discutir si es la mejor película de Welles, yo son haber visto toda su filmografía, podría afirmar que no, pero cada uno tendrá gustos diferentes, pero no cabe duda, de que en esta película consigue escenas maravillosas, que se te graban en la retina. Una de ellas es la escena final, que transcurre en una sala espejos, típicas en las ferias, una maravilla de escena, que ha sido copiada en multitud de ocasiones. Voy a hablar de otra, que a mi personalmente me encanta, pero que aunque no desvele gran cosa de la trama contiene spoilers, en una escena en la playa Michael tiene una conversación con el Sr. Bannister, en el que compara al hombre con tiburones, por el peligro que puede suponer, más tarde, hay una escena en un acuario, en la que están Michael y Elsa, y se ven los peces nadando de fondo, cosa que desde la anterior conversación, para mí, significa peligro, fin de spoilers.

Junto con la dirección, hay otro aspecto técnico que adoro del film, y es la fotografía, que corrió a cargo de Charles Lawton Jr., por lo que llevo hablado en Clasicosis, podéis deducir que la fotografía en blanco y negro me encanta, y una de las razones por la que tanto me gusta, es muy utilizada en este film, es la utilización de las sombras, como con algo, aparentemente, tan simple, es capaz de dar un aire de misterio a la historia tan espectacular.

La Dama de Shanghai, es una película de visión obligatoria para todos aquellos que les gusta el cine, no solo para los adoradores del género, ya que contiene una historia que te atrapará, donde veremos lo mejor, pero sobre todo lo peor de los personajes que se nos presentan.