Clasicosis

Cine Clásico: 'Bésame, Kate' Teatro en el cine.

- ¿De verdad piensas que yo podría hacer de la fierecilla?

- De una fierecilla perfecta.

Ficha: Bésame, Kate.

Desde que terminó el año pasado no le dedicaba un tiempo a ver y escribir sobre una comedia musical, lo cierto es que creo que no es un género muy tratado en el blog, pero hoy toca hacerlo con 'Bésame, Kate' (Kiss Me, Kate, 1953), una divertida comedia ambientada en el mundo del teatro donde habrá más de un enredo entre los protagonistas.

Fred y Lilly son un par de actores divorciados que se juntan por Cole Porter, quien ha escrito una versión musical de La fierecilla domada. Por supuesto, la se parecen mucho a los personajes que interpretan. Una pelea en la noche inaugural amenaza la producción, así como dos matones que tienen la idea errónea de que Fred le debe dinero a su jefe e insisten en permanecer junto a él toda la noche.

Conforme veía la película dirigida por George Sidney no podía dejar de fijarme que los actores jugaban mucho con la cámara, lanzándoles objetos o incluso los propios actores, y no fue hasta después que descubrí que esto se hizo porque originalmente estaba pensada como un film en 3-D. Lo que no sé es si se llegó a proyectar como tal. Por lo demás tenemos una divertida producción donde todo parece que va a ser una trama sobre un triangulo amoroso que va aumentando en personajes conforme avanza la trama. La mayor parte de la cinta se realiza durante la obra del teatro que están representando, incluso cuando están en escenas, cosa que aumenta el humor de la cinta. Todo ello aderezado con números musicales que para los amantes del cine musical clásico es siempre un placer.

La pareja de actores en la ficción, que tendrán sus más y sus menos durante la historia están interpretado por Howard Keel y Kathryn Grayson. Ambos con experiencias en el cine musical, a él todos los recordamos de 'Siete novias para siete hermanos' o para los más televisivos en la serie 'Dallas'. Su personaje es muy típico de la época, un galán machista con aire de superioridad y el de ella, pese a que le planta cara en un principio, es una actitud que no dura mucho y termina siendo la típica mujer de la época, cosa que a la mujeres actuales no gusta mucho.

Dejando a un lado la actitud sexista de los protagonista, la cinta ofrece diversión sin más, sin ser una obra clave dentro del cine musical clásico puede entretener en sus menos de dos horas de metraje.