Clasicosis

Cine Clásico: 'El ángel de la calle'. Película incluida en esta entrada.

"En todas partes, en todas las ciudades, en todas las calles, nos cruzamos sin saberlo con almas humanas engrandecidas por el amor y la adversidad."

Ficha: El ángel de la calle.

Frank Borzage tiene algunos títulos de cine mudo dignos del mismísimo Charles Dickens. Dota de una dignidad muy auténtica y les plantea la preciosa oportunidad de ser honestamente felices a sus protagonistas. A veces se darán cuenta enseguida. A veces no. Y eso sin olvidar lo miserable y dura que es la vida. Pero la felicidad que alcanzan estos personajes, aunque tan solo dure unos minutos, es más veraz que la que puedan intentar conseguir los de clases más altas. Esta conexión ni se compra ni se fuerza.

"El ángel de la calle" (Street angel, 1928) sigue la estela de obras magníficas de Frank Borzage como "El séptimo cielo" (Seventh heaven, 1927) donde asombra al mundo con un impresionante travelling vertical. El director viene también de observar cómo trabajaba el maestro Murnau en una de sus obras cumbres: "Amanecer" (Sunrise, 1927). Curiosamente, por estas tres películas se llevó Janet Gaynor el primer Oscar de la historia a mejor actriz.

Angela (Janet Gaynor) vive con su madre, quien está extremadamente enferma. Al no tener dinero para medicinas decide salir a prostituirse o robar. Al ser descubierta, nadie se pone en su lugar. La justicia y la sociedad la juzga y persigue sin mirar más allá y es por ello que Angela escapa y se une al circo napolitano. Allí conocerá a Gino (Charles Farrell), un pintor que se enamora de ella.

Janet Gaynor desborda sensibilidad y fragilidad. Tiene un físico que acompaña, su aspecto pequeño y temeroso resulta entrañable. Con cara de soñadora, puede parecer una víctima fácil para quien quiera ir a por ella. Sin embargo, Angela se retuerce y culebrea, no se deja pisar. Charles Farrell aquí es todo bondad. Desde el primer plano nos enamora con su sencillez y bonhomía.

"El ángel de la calle" nos roba el corazón desde las primeras escenas, Borzage tiene una sensibilidad especial y única. Comieza siendo muy dramática pero luego se relaja y nos regala una bonita historia de amor y lucha frente a la adversidad. Es inevitable pensar en "El séptimo cielo" donde el director, los protagonistas y el tono del film es muy similar. Afortunadamente, eso no es un prejuicio, esta película es más amable. Borzage consigue enamorarnos antes de ponernos a sufrir. Farrell y Gaynor llenan toda la película con su química, más cuidada que nunca. Sus primeras escenas juntos hacen que el resto de metraje sea creíble y les conozcamos perfectamente tanto juntos como separados.

Técnicamente no hay ningún reto como el travelling anteriormente mencionado pero los decorados de ese Nápoles ficticio son un auténtico lujo para la época. Borzage crea un universo embaucador pero que no olvida las durísimas circunstancias de la gente más olvidada. Una maravillosa película imprescindible para los amantes del cine mudo. Quien tenga prejuicios con el mismo debería darle una oportunidad, no creo que nadie salga defraudado de ella.

 

P.D.: Aquí os dejo la película completa con los intertítulos en inglés.