Clasicosis

Cine clásico: ‘Casco de Acero’ y un hombre de carne y huesos.

-Son todos iguales para mí.

-¿No sabes cuál es la diferencia, ‘fat Paul’?

-No.

-Es surcoreano cuando corre contigo, y es norcoreano cuando corre tras de ti.

Ficha: Casco de Acero.

Me imagino que uno de los motivos de aquellas personas que no le gustan el cine bélico, es que está ambientado en algunos de los peores momentos de la historia de la humanidad. El caso de Casco de Acero, no iba ser diferente, la trama se desarrolla en unas de las guerras más sangrientas, siempre por detrás de la II Guerra Mundial, habló de la guerra de Corea, que se inició por la intrusión de tropas norcoreanas, apoyadas por China y la Unión Soviética, hacía Corea del Sur, que respondió al ataque apoyada por la Organización de las Naciones Unidas.

Hace algunas semanas escribí sobre Corredor sin retorno, dirigida por Samuel Fuller, entonces dije que no conocía al director, pero en los comentarios el compañero Javi me comentó que era un director clave en el género bélico, así que me puse a investigar, y así es, pese a trabajar casi toda su carrera con presupuestos muy bajos, consiguió realizar muy buenas obras, y esta que traigo hoy.

El Sargento Zack (Gene Evans) es el único superviviente de su pelotón a una emboscada norcoreana, pese a que le han disparado en la cabeza. Con la ayuda de un joven surcoreano logra seguir adelante. Durante su camino, se encuentran con otro pelotón americano que se dirigen a un punto de control situado en un templo budista, así tanto el soldado americano como el joven asiático, se agregaran al pelotón para conseguir su objetivo.

Para el poco presupuesto con el que contó Samuel Fuller, y los escasos 10 días de rodaje, el resultado fue genial. Nos muestra lo que deben vivir y soportar los soldados cuando se enfrentan a un enemigo en una tierra que no conocen, las presiones que deben de soportar y como se deben sobreponer a ellas. Todo esto es algo que el director cuenta desde la experiencia, ya que él estuvo en la infantería estadounidense y participó en la II Guerra Mundial. Es por ello que el director se aleja de todo lo relacionado con el conflicto y de los ideales que propiciaron el comienzo de este, se centra en la conducta del soldado, ya que según decía Fuller, en estos momentos de batalla es cuando sale a la luz la verdadera esencia del hombre, estas no son sus palabras, pero creo que es lo que quería expresar.

Pese a todo, en la caza de brujas llevada por McCarthy, el director fue acusado de comunista por un par de escenas rodadas en este film, que según se decía, daban pie a que posibles enemigos del país tuvieran excusas para atacarlo, no digo cuales fueron las escenas para no contar ningún posible spoiler, pero incluso llegó a ser investigado durante meses por el FBI por ello.

Gene Evans es el único actor que destaca del film, también será porque es el protagonista. Ya trabajó con Fuller en Corredor sin retorno, pero ahora se mete en el papel de un sargento que ha sobrevivido a un ataque e incluso a un disparo en la cabeza, así que os podéis imaginar que es un tipo duro, pero no es inmune a la dureza de la guerra, y lo veremos tener sus momentos de debilidad, pero por encima de todo es un superviviente que hará lo que sea para regresar a casa.

Pese a todos sus posibles defectos por la falta de presupuestos Samuel Fuller consigue sobreponerse a todo esto, para lograr crear una película fascinante, claro está, para los amantes del género. Yo pese a no haber visto toda su filmografía, aún, ha sido un director que ha conseguido atraerme por su forma de hacer cine y de contar las historias, y que partiera de pequeños presupuestos, es algo por lo que se merece mayor admiración.