Clasicosis

Cine clásico: ‘La loba’ que quiere dominar a la manada.

- Detengamos a las lobas, a todas las alimañas que estropean las vides, porque en nuestras vides han madurado las uvas.

Ficha: La loba

Hace no mucho tiempo mi compañero Mr. Kaplan se sorprendía que alguien como  John Ford aún no tuviera un hueco en el blog, subsanado este error, ahora voy con otra ausencia que no debería haber llegado tan lejos, Bette Davis, si no la mejor, una de las mejores actrices de su época y de la historia. De William Wyler ya habíamos hablado, pero de su faceta más cómica y romántica, hoy vamos a ver otra de las caras que este versátil director tenía.

Si hay una palabra que marca la relación entre Wyler y Davis ésta sin duda sería melodrama. Las tres películas que filmaron juntos lo eran, y dos de ellas estaban ancladas en los estados del sur de Estados Unidos. Hoy nos vamos a centrar en una de ellas, “La loba” (The little foxes, 1941). Por eso de mantenerme firme en mis convicciones, voy a seguir con mi cruzada contra las traducciones de títulos. Lo que en inglés eran pequeños zorros aquí pasa a ser una loba, con lo que la frase bíblica a la que se debe el título del film pierde completamente el sentido, como se puede ver al comienzo de este artículo.

 

Regina Giddens (Bette Davis) es una estricta, ambiciosa y despiadada mujer a quien no le importa llevarse por de delante a quien haga falta para conseguir sus objetivos. Comparte esta visión del mundo con sus hermanos Oscar (Carl Benton Reid) y Ben Hubbard (Charles Dingle). Cada uno de los tres hermanos tiene una personalidad distinta pero en el fondo son muy parecidos, les da igual explotar a sus trabajadores siempre y cuando los beneficios sean jugosos. El marido de Regina, Horace (Herbert Marshall) es el único que quiere y puede poner freno a las ansias de su esposa. Su hija Alexandra (Teresa Wright) ha sido criada por su madre, siente adoración por su padre y ahora, en plena adolescencia está formando su personalidad y aprendiendo de todo lo que le rodea. Con este combinado familiar los problemas aparecerán cuando los hermanos Hubbard pongan sus ojos sobre una fábrica de algodón que les traerá los millones de dólares que tanto ansían.

Técnicamente cabe destacar la maravillosa fotografía de Gregg Toland, uno de los mejores en lo que a cine en blanco y negro se refiere, entre sus trabajos podemos encontrar películas como “Ciudadano Kane” o “Las uvas de la ira”. En esta ocasión los acertados y maravillosos gestos de Davis se ven acompañados por una cuidadísima fotografía que ayudan enormemente a que se nos hiele la sangre. A parte de la gran actuación de la protagonista, habría que destacar a los de toda la familia, un reparto que en su mayoría venían de interpretar a sus personajes en Broadway. El director consigue hacer una historia intrigante y entretenida con unas maneras muy cuidadas, como nos tiene acostumbrados Wyler.

 

Reconozco que, de vez en cuando, el cuerpo me pide un buen melodrama, y para cuando esto ocurre, una historia con familias divididas, personajes maquiavélicos y ansias de poder es perfecta. “La loba” es un gran ejemplo para un momento así. Ver a Bette Davis dando lecciones de actuación o a Herbert Marshall dándole la réplica hacen que esto sea algo más que un simple entretenimiento, consiguen que tengamos los ojos como platos al ver a actores tan grandes en acción.