Clasicosis

Cine clásico: 'Agente Especial'. El primero es el primero y el segundo no es nada

Brown: 'Diamond, el único problema contigo es que te gustaría ser yo. Te gustaría tener mi posición e influencia. Tú no puedes, es imposible. ¿Crees qué es el dinero? No, es la personalidad. Tú no la tienes. Eres un policía. Lento. Constante. Inteligente. Con mal humor y una pistola bajo el brazo. Y un gran deseo: el sueño imposible de conseguir una chica.

Ficha: Agente especial

'Agente Especial'  fue la última película de un ciclo de películas noir dirigidas por Joseph H. Lewis quien se puede considerar como un 'cineasta de serie B'. También fue una de las últimas grandes pelis noir de su 'ciclo'.  Dentro del cine noir, donde abundan historias amargas y oscuras, 'Agente Especial' sorprende con su franca sexualidad, su sadismo retorcido y una impresionante fotografía en blanco y negro de John Alton, que enmarca el relato en un mundo de sombras, luces y fondos iluminados que inducen a cierta claustrofobia. No en vano, 'Agente Especial' empieza con una clara declaración de intenciones de Lewis, con ese plano largo de la persecución de Susan por parte de Fante y Mingo, contrastado por la citada excelente fotografía de John Alton.


La película sorpende a los personajes en un momento crítico de sus vidas. El eje central del relato es el teniente Diamond (Cornel Wilde, mejor actuación que otras veces), un policía cínico, que se ha obsesionado con detener a Mr. Brown (un excepcional Richard Conte), el jefe de una poderoso sindicato del crimen que ha sabido eludir a la justicia durante años. La motivación de Diamond, sin embargo, está claramente impulsada por su atracción sobre la amante rubia de Brown, Susan (Jean Wallace) , cuya relación con Brown es una mezcla de dependencia sexual y  masoquismo. Ayudando a Brown en su operación está Joe McClure (Brian Donlevy), un rival derrotado, que ahora sirve como su segundo al mando, y un par de asesinos a sueldo, Fante (Lee Van Cleef) y Mingo (Earl Holliman), que son inseparables , unidos por su sed de sangre.


'Agente Especial' tuvo muchos problemas con la censura para recortar algunas escenas de la versión final debido a la violencia. Y es que los interrogatorios ponen al descubierto la personalidad de los personajes, siendo extrema en su descripción de ciertos actos sádicos, algo que en 1955 era mucho más susceptible. No sólo en los interrogatorios se muesta esa violencia visual, también en diversos actos cometidos sobre todo por Fante y Mingo, en los cuales se vislumbra una relación homosexual que resulta ahora más evidente que en 1955. La relación entre Brown y Susan tampoco se escapa a cierta polémica, con escenas de insinuaciones sexuales que acaban en sentimientos de vergüenza y éxtasis sexual en el rostro de Susan. Unas escenas que supusieron muchos problemas entre Lewis y Wilde, el cual era el esposo en la vida real de Jean Wallace.


A nivel estilístico y visual, 'Agente Especial' resulta más impresionante que la, posiblemente, mejor considerada 'El Demonio de las Armas', también de Lewis. La utilización de Alton-Lewis de los claroscuros para expresar las emociones de los personajes principales resulta brillante, como la comentada escena del inicio o el final, por mencionar algunas. También la música jazz y el sonido (o la omisión de él en una fantástica secuencia) sirven para desorientar y oprimir a sus protagonistas.


'Agente Especial' se puede considerar como un ejemplo clásico del cine noir en todas sus vertientes, a pesar de no tener el reconocimiento que debiera. Al igual que en 'El Demonio de las Armas', hay una afinidad entre en sexo y la violencia.  La sensación de fatalismo y sexualidad perversa que impera en toda la película existe en pocas pelis noir.