Clasicosis

Cine clásico: ‘Sin novedad en el frente’ ilusión y desilusión en tiempos difíciles.

-Vivimos en las trincheras. Luchamos. Procuramos que no nos maten, pero a veces, nos matan.

Ficha: Sin novedad en el frente.

Un día más dedico un post a cine bélico, pero además hoy traigo un clásico entre los clásicos. Recién llegado el cine sonoro, Lewis Milestone, rueda su primera película sonora, y lo hace a lo grande, ya que nos meterá por completo en la I Guerra Mundial, donde predominará el sonido de las bombas y los disparos, pero además de un poco de acción, nos enseña una historia dura, pero real, muy dura para la época en la que se rodó, una gran obra sobre la guerra y antibélica a la vez.

El film nos cuenta como un grupo de jóvenes estudiantes son convencidos por un discurso patriótico de su profesor para alistarse al ejército. A partir de entonces, asistiremos al entrenamiento con ellos e iremos con ellos a primera línea de batalla. Todos los jóvenes se percataran que la guerra no es lo que esperaban.

El film está basado en la novela de Erich Maria Remarque, escritor alemán que participó en la I Guerra Mundial. De sus experiencias nace la historia que podemos ver en la película. Además, con la llegada del régimen Nazi al poder, su libro fue perseguido y quemado, ya que no servía precisamente para la propaganda del régimen.

El trabajo de Lewis Milestone fue premiado con el premio de la academia para el mejor director, y es que el director nos dejó una película bastante real, donde el sufrimiento de los soldados en las trincheras se ve en primer plano, la lejanía de sus familias, las vidas que ha dejado en sus ciudades y el continuo acoso del enemigo, que parece no cansarse, consigue volver loco a cualquiera, pocos son los que logran aguantar todo eso sin acabar mal de una forma u otra.

Al igual que la historia no está completamente centrada en ninguno de los soldados, las interpretaciones de estos tampoco destaca ninguno. Aunque llegando al final del film, se centra en el soldado Paul, interpretado por Lew Ayres, uno del grupo de soldados que empezó, y de los pocos que siguen en primera línea. Él podría ser el alter ego del escritor, ya que él ve todo los desastres de la guerra, pierde a varios amigos, ve como otros se vuelven locos, como algunos no lo soportan por su cobardía e incluso siente que estando tanto tiempo en el campo de batalla, ya no encaja en ningún otro lugar, tan solo con sus compañeros.

Una vez más, creo que me repito demasiado, he escrito sobre una obra maravillosa que tendría que ser vista por cualquier amante del séptimo arte y sobre todo por los amantes del cine bélico, que verán que las historias antibelicistas no son cosas de la actualidad, desde el comienzo del cine ya existían y de mucha calidad.