Clasicosis

Cine clásico: ‘La mujer del obispo’ os desea feliz Navidad.

-Que Dios les bendiga.

-Gracias, transmitiré esa recomendación.

Ficha: La mujer del obispo.

Hoy, siendo Nochebuena y mañana Navidad, que mejor que presentaros una película de esas, que transmiten el espíritu navideño por los cuatros costados. Uno de esos film que apetece ver en estas fechas, por las buenas intenciones y la alegría que consigue transmitirnos, y todo esto os lo dice alguien que no es muy navideño, pero que es gran fan de Cary Grant, protagonista del film, por lo que tiene un aliciente más para verlas en estas fechas.

Cuando el espíritu de la Navidad, se está apoderando de toda la ciudad, en la casa del obispo Henry Brougham (David Niven) parece que no hace efecto, ya que este está inmerso en su recaudación de fondos para construir su nueva catedral. Tanto es así, que tiene prácticamente desatendidas a su mujer Julia (Loretta Young) y a su hija. Cuando parece que su matrimonio no tiene futuro, solo un milagro podría arreglarlo, así se aparece un ángel (Cary Grant) para ayudar a la familia a encontrar el buen camino.

El director de ‘El invisible Harvey’, Henry Koster, dirigió otra obra con mensaje escondido, bueno, no tan escondido, porque las películas navideñas regalan la bondad humana como no existiera otra cosa, con un final feliz que siempre nos hace soñar y pensar que ojalá la realidad fuese así de bonita, y todas las historias tuviesen un final igual. Pero por lo menos, durante hora y media, nos hace alejarnos del posible problema que tengamos para vivir las penurias y, posteriormente, alegría de los protagonistas.

El personaje de David Niven es ideal para el actor, ya que su carácter y apariencia inglesa queda genial en el obispo, ya que tiene que ser un personaje serio pero a la vez cómico en las escenas con el ángel, ante la incredulidad de que realmente lo sea. Pese a que la química con Loretta Young no es la mejor, ya que esta es mejor en las escenas con Grant, la actriz nos regala un personaje lleno de optimismo y alegría, ante la decadencia anímica de su marido. Pero la estrella de la película es, sin duda, un estupendo Cary Grant, que derrocha simpatía, haciendo el bien, vaya donde vaya, como buen ángel, siempre con una sonrisa, es él quien transmite el verdadero espíritu navideño.

Así que si buscáis una recomendación para ver en estas fechas, y para dejar a un lado, la típica ‘Que bello es vivir’, esta es la que yo os sugiero, divertida y con el mensaje de solidaridad que todas tienen, además tan solo diciendo, que en el guión participaron grandes como Robert E. Sherwood, Charles Brackett y el mismísimo Billy Wilder, es otra razón para disfrutar de esta maravillosa película, sin más desde Clasicosis os deseamos una ¡Feliz Navidad!