Clasicosis

Cine clásico: ‘Cinco tumbas al Cairo’ y un hombre atrapado.

 

-Señor, no puede quedarse aquí, compréndalo, no puede. Deber marcharse por favor.

-Porque no le dice a los alemanes que me pidan un taxi.

Ficha: Cinco tumbas al Cairo.

Últimamente estoy algo obsesionado con la figura de Billy Wilder, quizás sea porque me estoy leyendo el libro ‘Conversaciones con Billy Wilder’, que recoge una serie de sesiones de entrevistas que le realizó el también director Cameron Crowe.  Wilder siempre ha sido un guionista-director que me encanta, desde que vi ‘Perdición’, creo que fue su primera película que vi. Un hombre que cuidaba sus guiones y personajes muchísimos, por ello y otras muchas cosas más, se convirtió en uno de los grandes. Además de ser alguien que se atrevió con casi todos los género, le falta el western y poco más. Hoy os voy a hablar un poco de una de sus obras menos conocidas dentro de su filmografía.

Durante la Segunda Guerra Mundia, en 1943, el ejército británico se retira del Norte de África, por la presión que ejerce el ejército alemán comandado por Rommel (Erich von Stroheim). Pero un superviviente británico, John Bramle (Franchot Tone) tras un ataque alemán consigue esconderse en un hotel, donde llegarán los nazis para formar su centro de operaciones, haciéndose pasar por un empleado, estará atrapado en la boca del lobo.

El film nace de una de las tantísimas colaboraciones entre Billy Wilder y Charles Brackett, ambos adaptan una obra de teatro para crear una de sus películas menos descriptibles, ya que estamos entre el cine bélico y el thriller. Parece lógico que la historia esté basada en una obra de teatro, ya que prácticamente todo el film está centrado en un escenario, el hotel, aunque hay varias habitaciones, por lo que cobra gran importancia dos aspectos, los personajes y el guión, ya que serán los que lleven el peso de la película. Pero esto no era un problema para una pareja de guionistas como esta, ya que si algo hacían bien era la construcción de diálogos y buenos personajes, en este caso no estamos ante una de sus grandes obras, creo que la historia no da para mucho, pero se crean un par de momentos de autentica tensión, ya que nosotros conocemos la verdad, sabemos quién es en realidad el protagonista.

Pese a todo, uno de los aspectos que menos me ha gustado del film, es la elección de los actores. Para empezar el protagonista, Franchot Tone, realiza una interpretación muy plana y pobre, que en ningún momento me llegó a convencer que fuese un soldado británico. También es curioso que para el gran oficial nazi, se eligiese a un actor austriaco, Erich von Strohein, que pese a tener la seriedad necesaria para el papel, no tiene el caracter duro que se espera de un alto mando alemán. Dentro de los protagonistas, Anne Baxter es la única que realmente me gusta del film, mujer que se ha tenido que fortalecer a la fuerza, ya que está sola en un mundo en guerra. Además, un eterno secundario como es Akim Tamiroff, encarna al personaje que algunos momentos relaja la tensión, es con el que se vive los momentos divertidos, ya que es un personaje miedoso y nervioso, dueño del hotel.

Un film menor dentro de la filmografía del director de origen austriaco, pero aún así sigue siendo una obra muy entretenida, que bien merece una oportunidad, no todo va a ser comedia o drama en la vida de Billy Wilder.