Clasicosis

Cine clásico: 'La senda de los elefantes' que nunca olvidan.

-Desde el día que mi padre mató a la pareja del gran elefante, el mal quedó flotando en la Senda de los Elefantes.

Ficha: La senda de los elefantes.

 

Aunque he leído por alguna página sobre cine, que este film está calificado como aventura, me parece que no llega a serlo, más bien es un drama romántico, pero está basado en un lugar exótico, lo que hace que sea una historia romántica diferente, ya que el ambiente que la rodea influirá en la relación y en los acontecimientos, prácticamente puede considerarse un personaje más, que también irá evolucionando, pero no la considero una película de aventuras como puede ser 'El capitán Blood', film clave de ese género.

John Wiley (Peter Finch) propietario de una gran plantación de té en Ceilán, se acaba de casar con la preciosa Ruth (Elizabeth Taylor), a la cual se ha llevado al país asiático. Una vez allí, ella descubre que su marido no es el mismo, bajo la sombra que dejo el padre de este, John es un hombre cruel, y que su casa esté en medio de la Senda de los Elefantes, no le ayuda a relajarse, ya que tendrá continuos enfrentamientos con ellos. Bajo toda esta presión, Ruth empieza a sentir algo por uno de los capataces, Dick Carver (Dana Andrews).

Pese a ser una película muy constante desde su inicio, con buen ritmo, algo no me acaba de convencer. La dirección de William Dieterle no destaca, solo se molesta en fotografiar a los personajes y a los animales, sin innovar en ningún momento. En cuanto al guión, la historia de la tensión entre la pareja protagonista está muy bien llevada, al igual que la constante presencia del padre muerto, que se hace notar durante todo el film. Pero el romance de Ruth y Dick, además de llegar tarde, se queda en un segundo plano muy rápido, ya que era algo que se podría haber utilizado para abrir una brecha, aún más grande en la relación entre John y Ruth.

Los actores realizan interpretaciones muy decentes, Taylor, además de aportar belleza realiza un buen papel, aunque su personaje no tiene un gran fondo, como muchos personajes femeninos de esta época, ya que los guiones eran bastante machistas, la mujer vivía por y para el hombre. Andrews, realiza un papel que le viene como un guante, del hombre servicial y conquistador, que sin comerlo ni beberlo, va enamorando a la mujer poco a poco. Peter Finch, es el único que tiene un personaje algo más complicado, ya que parece bipolar, con sus continuos cambios de humor, no sabes por dónde va a venir en cada momento.

No es una recomendación como siempre hago, pese a que me ha gustado, creo que es una película para amantes del género romántico, ya que no creo que la película ofrezca algo más interesante que eso, bueno, también para los amantes de Taylor, que podrán disfrutar de sus ojazos y belleza la mayor parte del film, es lo que tiene ser la protagonista.