Clasicosis

Cine clásico: ‘Objetivo Birmania’ Selva y japoneses

 

"Aquí está el precio. No mucho que digamos. Un puñado de americanos."

Ficha: Objetivo Birmania

Durante la Segunda Guerra Mundial, se realizaron bastantes películas bélicas con clara inclinación propagandista. Era una época en la cual el cine funcionaba como un mecanismo alentador y moralizante para las tropas que estaban en el frente y cualquier película que mostrara un alegato patriótico de resistencia y honor siempre era muy bien recibido. 'Objetivo Birmania' fue una de esas películas. Se trata de un relato actual para aquella época, mejor dicho contemporánea y que disfrutó de excelente críticas y fue una gran éxito de taquilla.

 

El guión de Alvah Bessie y Lester Cole (quienes curiosamente firmando un guión tan patriótico fueron denunciados posteriormente por Warner en la funesta Caza de Brujas del senador McCarthy) cuenta las hazañas de un grupo de soldados liderados por el Capitán Nelson (Errol Flynn) quienes tienen que destruir una base de radar japonesa en la selva birmana. La misión se complica ya que no pueden subir a los aviones que son su ruta de escape y tienen que cruzar esa densa e intrincada jungla repleta de japoneses que van tras de ellos. El viaje se convierte en una prueba de resistencia personal.


Raoul Walsh (quien años después realizaría un remake llamado 'Tambores Lejanos') desarrolla una película con buenos elementos de tensión con una dirección muy sobria. A pesar de su larga duración, Walsh consigue que sea claustrofóbica, intensa, funcionado con elegancia, haciendo además protagonista a la selva y mostrando a unos soldados que cumplen una orden, sin arengas, sin heroicidades y con frialdad en situaciones desesperadas o en la caída de compañeros en plena batalla. Lo importante no es el contexto sino la supervivencia en un mundo hostil donde cada reacciona de una manera y reune elementos de valor, amistad, compañerismo, angustia... Además Walsh sabe manejar muy bien los horrores de la guerra, insinuando más que mostrando. Ayudado por la fantástica y nitida fotografía de James Wong Howe, Walsh contrasta en los rostros de los soldados la amargura de situación, de la cual sabemos más nosotros que los propios soldados. Walsh se centra sobretodo en las miradas y los gestos de soldados ya que impera más la acción y la aventura que los diálogos. También ayuda la excelente dirección artística, de gran realismo aún siendo rodada en California y el montaje, que intercala imgane real con documental. También fue de las primeras película que mostraba los preparativos de los paracaidistas y de detalles finales como esos planeadores, que quien no los conozca les resultarán sorprendentes.

 

Por otra parte, después de su estreno recibió diversas críticas por su contenido y por lo que narra. Da una imagen negativa, racista, aunque consecuente con la época, de los japoneses. Sobretodo por la famosa frase exclamada por Henry Hull (un corresponsal de guerra) además de cierta inverosimilitud en la manera en la cual mueren los japoneses, ya que caen como moscas. El mecanismo propagandístico de aquellos años lo exigía. Aunque la mayor crítica la recibió en Inglaterra. El público británico protestó airadamente alegando que la película hacía caso omiso de los esfuerzos británicos en Birmania siendo incluso prohibido su estreno en aquellos años. La figura de Errol Flynn fue demonizada en algunas ilustraciones con el propio Errol sobre la tumba de un oficial británico.

Y es que Errol Flynn era el protagonista más notable de la película. Durante la guerra trató de todas la maneras posibles unirse a la causa, pero fue rechazado por sus problemas de corazón entre otras dolencias. Así que él contribuyó al esfuerzo de la guerra contribuyendo con una serie de películas bélicas entre 1942 y 1945: 'Jornada Desesperada', 'Persecución en el Norte', 'Gloria incierta', 'Al filo de la oscuridad' y 'Objetivo Birmania'. La actuación de Flynn resulta sobria y buena, representando uno de sus papeles más serios (del cual se dijo sentirse más orgulloso) haciendo de capitán de esa compañía que se adentra por la jungla. Encaja muy bien en el papel y lo hace sin ningún alarde. Se comporta como un hombre ordinario en circunstancias difíciles.

'Objetivo Birmania' se puede considerar sin duda como una de las grandes películas bélicas, sólida en muchos aspectos, contemporánea y una demostración de que el cine bélico no sólo sirve para adornarse con batallas sino que también explora los sentimientos humanos en situaciones desesperadas.