Clasicosis

Cine clásico: 'El baile de los malditos' Individualidades en la guerra.

- Si tuviera que sacrificar algunas vidas por la paz no dudaría en hacerlo.

Ficha: El baile de los malditos.

 

Hacía tiempo que no hablaba de un film ambientado en la Segunda Guerra Mundial, y creo que la vuelta lo hago a lo grande, ya que estamos ante un proyecto coral, lleno de grandes actores de renombre, y que cuenta una gran historia, todo ello visto desde solo dos bandos, el americano y el alemán, viendo la película parece que solo lucharon estos dos bandos en la guerra.

La historia está basada en una novela de Irvin Shaw, en el que cuenta la situación de tres personas, un oficial alemán (Marlon Brando), desde antes del inicio de la guerra hasta que esta está llegando a su fin, y dos soldados americanos, un judío (Montgomery Clift) y una estrella de Broadway (Dean Martin), y como cambian sus vidas desde que son reclutados hasta que terminan su lucha.

Algo tienen en común las últimas películas de las que he estado hablando, además de ser producciones procedentes de Estados Unidos, sus directores tienen ascendencias europeas, en esta ocasión Edward Dmytryk , también la tiene. Él fue el elegido para dirigir este film, que tras su larga duración, aproximadamente tres horas, esconde todo una historia sobre la lealtad, la amistad, los principios personales y, por qué no, sobre el romanticismo en tiempo difíciles, todo ello camuflado en un film bélico, más bien se podría catalogar como un drama bélico, aunque tenga algunas escenas con algo de acción.

Aunque consta de una buena dirección y una fotografía muy bonita en blanco y negro, donde encontramos el verdadero atractivo del film es en sus protagonista, un trío de lujo. Empezando por abajo encontramos a Dean Martin, un autentico casanova, que parece haberse equivocado de género, ya que a él le iban más las comedias musicales, pero lo cierto es que realiza un trabajo genial, en un papel que le viene al dedo, un cantante de Broadway que es llamado a filas, pero que se cree que por su fama e influencias se podrá librar. Junto a él, casi siempre anda Montgomery Clift, que interpreta a un judío endeble que se deja avasallar fácilmente, pero que decide hacerse respetar por todos, Clift clava el papel, lo reconozco, ya que no soy un gran amante de este actor. Pero para mí, y para todos, me imagino, la auténtica estrella de la historia es Marlon Brando, interpretando a un oficial alemán, logra mantener todo el film cierto acento, aunque siempre hable en ingles, cosa que a mí me ponía nervioso, viendo a todos los alemanes hablando en inglés. Brando una vez más, como en cualquier otro ejemplo de su filmografía, está estupendo, la evolución de su personaje es bestial, aunque sea típica la historia, la de un alemán que antes de la guerra creía en la causa de Hitler, pero conforme esta se va desarrollando no lo ve tan claro como antes.

Pero además podemos ver a un secundario de lujo, Maximilian Schell, que interpreta a un alto mando alemán, de mano dura que en ciertos aspectos rivaliza con el personaje de Brando, un actor de origen europeo, que se hizo famoso por esta clase de papeles, llegando a ganar un Oscar por uno de ellos, en esta ocasión es toda una delicia verlo cada vez que aparece en pantalla, su personaje está lleno de fuerza y odio, algo que el actor lo refleja de maravilla.

Una gran recomendación para los amantes del género bélico, un film que yo no conocía, pero que me di cuenta que era uno de los que no había visto de la filmografía de Marlon Brando, y vaya si he disfrutado, quizás su larga duración sea una desventaja para la película, ya que hay que encontrar tres horas libres para ponerse con ella, pero todo aquel que lo haga, se que lo disfrutará, tan solo con ver a todo ese elenco en su máximo esplendor.