Clasicosis

Cine clásico: ‘Acción en el Atlántico Norte’. Héroes en el mar.

- Lamento que hayan muerto así. Lamento que no hayan podido aprovechar sus vidas y terminar Io que empezaron. Pero así es la vida. Mañana, podríamos ser nosotros Ios que seamos homenajeados y arrojados al mar.

Ficha: Acción en el Atlántico Norte

Durante la Segunda Guerra Mundial se produjeron una cantidad enorme de películas propagandísticas, pensadas especialmente para animar a las tropas y de inspirar a los ciudadanos civiles a unirse a la causa o a comprar bonos de guerra. Los discursos moralistas y las caracterizaciones estereotipadas están presentes ya que su objetivo era inyectar esa necesaria dosis de moral al espectador americano de la época. Muchas películas se centraban en los esfuerzos de las fuerzas armadas pero pocas en el servicio sin armas. En concreto, 'Acción en el Atlántico Norte' se centra en la participación de la Marina Mercante en el envío de convoys de ayuda a Europa a través del Atlántico.

En un principio, fue concebida como un cortometraje pero debido a las grandes pérdidas sufridas por los barcos de la Marina Mercante en los primeros días de la participación de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, el productor Jerry Wald decidió convertirla en un largometraje, para que la trascendencia del esfuerzo marítimo fuera más efectivo de cara al público americano. De hecho, 'Acción en el Atlántico Norte' es una emocionante historia bélica que rinde homenaje a todos esos marinos mercantes y su decisivo papel en el envío de suministros. El veterano Lloyd Bacon fue el director escogido, rodándola enteramente en estudio. Bacon tuvo grandes dificultades a la hora de rodar, debido a la autenticidad de los efectos especiales con tantas explosiones y fuego. De hecho, el propio director estuvo a punto de ahogarse por inhalación de humo. Y es que la película cuenta con una brillantez artesanal deslumbrante, con una gran cantidad de efectos elaborados con impresionante detalle. Ya sólo los primeros 20 minutos con el incendio del petrolero da ejemplo de la tremenda dificultad con esos chorros de gas controlados, con llamas rodeando a actores y técnicos por todos lados. Los retos técnicos de filmar una película de estas características eran de enormes proporciones, más aún con la prohibición de rodar en el mar debido a las restricciones durante la guerra. El departamento de efectos especiales de Warner Bros. estuvo a la altura, con sus miniaturas y factura técnica impecable. Aunque se mezclan imágenes reales, se hace difícil distinguirlas de las rodadas. Detrás de este equipo técnico estaban futuros directores como Byron Haskin, quien 10 años después dirigió la impactante 'La Guerra de los Mundos' y Don Siegel en algunas labores de montaje.

 


Pero no sólo 'Acción en el Atlántico Norte' vive de sus fantásticos efectos especiales. Bacon además le da un ritmo muy bueno al guión firmado por Guy Gilpatric, que incluso fue nominado al Oscar. Y es que el guión es consecuente con el título, la acción está casi siempre presente. Por otra parte, es curioso observar esos lazos de amistad entre la Unión Soviética y Estados Unidos (no en vano, el objetivo final del convoy es el puerto ruso de Murmansk). En 1943 ambos países eran aliados y posteriormente debido a la guerra fría algunas escenas y líneas de diálogo no eran del todo agradables para la Warner Bros, como ese "tovarich" llegando al final de la película. Aún así, 'Acción en el Atlántico Norte' juega con la baza de que sus personajes se imponen a cualquier sentimiento político posterior. Bajo ese guión de Gilpatric, vemos la camaradería reinante entre todos los hombres donde se impone el gran Alan Hale, más conocido por sus pelis como compañero de Errol Flynn. Y hace lo que mejor saber hacer: de secundario divertido. El diálogo es inteligente, con personajes bien construidos y diversos.

Sin embargo, hay que contar con un sustento actoral que ayude a dar forma a todo lo relato, actores con carácter como lo son Raymond Massey y Humphrey Bogart. Su relación casi paterno-filial como capitán y segundo oficial respectivamente es buenísima. Massey posee la fortaleza necesaria para tomar decisiones y Bogart deja de lado su cinismo para ser un eficiente y respetado oficial. La complicidad entre ellos y el respeto de los hombres bajo su mando resultan cruciales para atravesar ese oceáno rodeados de submarinos y aviones alemanes. 'Acción en el Atlántico Norte' no engaña a nadie con su propuesta, ni con su título, ni con sus intenciones pero tiene que ser vista dentro del contexto de la época en la cual se realizó la película.